jueves, 30 de diciembre de 2010

2000-2011

Década nueva, zapatos nuevos.

Al menos eso parece que haya sido lo que me ha venido a la mente esta mañana. He tirado todos mis zapatos (bueno, todos no, pero la gran mayoría si) y los he renovado por completo. Ya se que es una cursilada hacer una metáfora con zapatos, pero la estoy haciendo. Que Dios me asista.

La década que se acaba ha sido la mejor de mi vida. Tampoco es muy complicado escoger una década de todas las que he vivido (solo hay 2!). Lo básico es obviar lo malo y en quedarse con lo bueno, y supongo que eso es lo que pretendo hacer. Los próximos exámenes serán los últimos, los próximos papeleos serán los peores y el camino será menos recto pero también menos pedregoso.

Y eso, que lo que en realidad queria hacer era robarle el resumen de la decada a Malonda.


Un momento

Todos los politologos del mundo habrian escogido la misma... blame Castells.


Una pelicula

Si el año hubiera acabado diferente podria haber sido otra...


Una cancion






Un concierto





Entended que que Franz Ferdinand toque en tu ciudad el dia de tu cumpleaños requiere una alineacion planetaria...


Una novela

Un cuadro

Edward Burn-Jones "The Last Sleep of King Arthur in Avalon" (Tate Britain)

Me ha costado media hora escoger un cuadro, pero creo que este es perfecto. Soy bastante fan de los pintores Prerrafaelitas y cuando estuve en la Tate Britain tuve una especie de ataque Stendhaliano con este cuadro.


Una alegria



Una foto

Bisbal, toca'm el pardal.


Una ciudad

Istanbul, not Constantinople.


Obviamente muchas cosas están cambiando, pero no creo que todo sea tan diferente a como era antes. Es bastante pesimista pensar que todo lo que tenia que pasar ha pasado ya, que nada podrá ser tan emocionante como antes y que a partir de ahora tengo mas cosas que perder. Pero beh, el maldito bagage me preocupa hoy menos que nunca. ¿Para que tener miedo de perder cosas, si se van a perder tarde o temprano?

Pues eso, que el mundo es muy feo y se acaban las trincheras.






lunes, 6 de diciembre de 2010

Lodz

Cogí el tren a las 10 y media el viernes, y 5 horas después había recorrido la mitad de Polonia (no, pero queda muy bonito). En el andén me esperaba Natalia, super preocupada por si no me reconocía. Luego su madre reconoció que estaba bastante sorprendida de que me hubiera reconocido dado que sólo se me veían los ojos.

Subimos al coche y, como teníamos tiempo antes de cenar, Natalia me llevó a la White Factory. Se trata de una fábrica (comentario obvio del día). Tengo que decir que la mayoría de las cosas turísticas en Lodz son fábricas porque durante el periodo anterior a la guerra su crecimiento industrial fue brutal. Se la considera la Manchester de Polonia. Además, no son fábricas pequeñas precisamente. Ésta, en particular, ha sido rediseñada como museo. Claro, la fábrica es tan grande que el museo no es sólo de una cosa. Las exposiciones que tenía eran:

- Fabricación de textiles en Lodz durante el siglo XX.
- Una exhibición temporal de iconos religiosos rusos.
- La moda en Polonia a través del siglo XX.
- El cuadro de la batalla de Grunwald de Jan Matejko hecho en tapiz y, lo que es más sorprendente, A TAMAÑO REAL (otra exposición itinerante).
- Una exposición fotográfica sobre la resistencia polaca frente a los rusos.
- Los proyectos finales de los estudiantes de bellas artes de Lodz, todos relacionados con los tapices.

Como pueden ver ustedes, todo muy ecléctico.

La batalla de Grunwald... como pueden ver, no es moco de pavo

De allí fuimos a Konstantynów, que es donde vive Natalia. Está como a 20 kilómetros de Lodz, pero con el coche se hacen enseguida. Allí nos recibieron sus padres, que fueron amabilísimos durante toda mi estancia y que estaban muy orgullosos de tener a una extranjera visitando su ciudad. La madre de Natalia me cebó: trozos de carne, ensalada de patata, ensalada normal, mandarinas como si se acabara el mundo, chocolate tradicional de navidad, té non-stop toda la cena y vodka "porque la niña debe tener mucho frío". Lo cierto es que después de 5 horas de tren yo tenía más hambre que Gandhi en su época de plenitud, y comí hasta casi reventar.

Cuando acabamos la cena estuvimos un rato hablando con sus padres, contándoles cosas de España y ellos viendo un libro con mapas y fotos para ver cómo es exactamente el lugar donde vivo. Había fotos de Manises, no te digo ná y te lo digo tó (pero no salía el Berni con el Golf haciendo low-riding). Cuando llegó su hermano Grczeczek (no se si se escribe así, ¿cómo saberlo?) nos fuimos a Lodz de nuevo a ver el mejor bar de la historia: el Lodz Kalinska.

La barra de Lodz Kalinska

El bar está decorado con originales del grupo artístico, pero con los más explícitos. Cuando haga un post sobre arte lo veréis mejor, pero en resumen son cuatro señores viejos que hacen cosas como ésta:

Sí, visto así no parece muy genial, PERO LO ES!

Y el bar en sí está lleno de artistas y de extranjeros, y de vez en cuando te puedes encontrar a uno de los señores del grupo artístico.

El día siguiente fue el día de la muerte. La primera parada fue la fábrica Herbst. Fue una de los principales motores de Polonia antes de la guerra (tiene el nombre más judío de la historia, supondréis que el hombre no se quedó aquí a esperar a Hitler). La fábrica es tan grande que dentro han construído lofts, pero son como cariiiisimos.

La fábrica es tres veces ésto. Ésta parte es la que todavía no está convertida en viviendas.

Justo al lado de la fábrica está el palacio Herbst, una maldita joya del estilo secesja sztuka (art nouveau polaco para profanos). En Lodz era normal que los dueños de las fábricas vivieran justo al lado de su lugar de trabajo en un palacio. Se podría decir que es el Marqués de Dosaguas aplicado a Lodz, pero en grande. Se puede visitar por dentro y también alberga exposiciones temporales de arte. La que yo ví en particular era una exposición dedicada a las mujeres.

Igualico que mi salón.

Tras visitar el museo nos pegamos una caminata desde allí hasta la calle Piotrkowska, que es la calle principal de Lodz. Comimos un dürüm döner en un lugar llamado Istanbul, con una pintura gigante de la mezquita azul en la pared, por los viejos tiempos. Como suele pasar cada vez que pides algo en turco en un restaurante de éste tipo en Polonia, el dueño nos invitó a çay.
La calle Piotrkowska es una especie de paseo de las celebridades del cine polaco. La escuela de cine de Lodz tiene cierto prestigio (Roman Polanski es su alumno más famoso) y hay estrellas por el suelo con los nombres de directores famosos como Krzysztof Kieslowski (el de Tres Colores: Azul, Blanco, Rojo) y el propio Polanski. También tiene esculturas a nivel de calle como la de Artur Rubinstein tocando el piano o Julian Tuwim escribiendo poemas.

Con el señor Rubinstein, que no parecía alegrarse mucho de verme.

Seguimos caminando hasta llegar al palacio de Izrael Poznanski, ahora teatro y sala de conciertos. Poznanski también vivía al lado de su fábrica, ahora convertida en un centro comercial un tanto inmenso llamado Manufaktura. Esa fábrica ahora se ha convertido en el centro de Lodz, dado que están poniendo allí todas las cosas interesantes. Pero lo que más me gustó de Manufaktura fue, sin duda, el MS^2.

Manufaktura, con su árbol de Navidad azul.

El Muzeum Sztuki al cuadrado es un museo de arte contemporáneo que me sorprendió porque no esperaba encontrar Magrittes, Klees y demás en una ciudad como Lodz. También tenían el primer cuadro de Roman Opalka, que es un señor que empezó un cuadro poníendo el número uno y lleva como cinco cuadros con tan sólo números hasta el infinito. Habia un Marcusi, un Ernst y un Chagall (oh Chagall). Tengo que hacer un post sobre arte, joder.

Natalia y yo reflejadas en el primer Opalka. Ya sabéis que es ver cosas de éstas y volverme loca.

Los señores del museo estaban bastante emocionados conmigo y me regalaron un poster y la guía para la exposición de las post-imágenes de la vida y los derechos del arte. Creo que es porque era la primera persona extranjera en visitar el museo (lleva 2 meses abierto). En definitiva, que tengo un poster gigante en polaco para poner en mi futura casa y quedar como una persona guay y cosmopolita.

Tras la visita del museo nos quedamos esperando a Grczeczek (sigo sin saber cómo se escribe) en una chocolatería. Cosa que agradecí bastante, porque estábamos a -15º y llevábamos todo el día andando. Fuimos a casa de Grczeczek a tomar un té y visitamos a sus abuelos también (¿?¿?). Luego volvimos a casa en el coche y allí los padres de Natalia siguieron con su rutina de comida a tope y vodka también. Vi por las noticias que había huelga de controladores aéreos y me acordé de que Marina y Javi estaban en Estambul en esos precisos momentos (un beso a los dos!).

Nos fuimos a dormir pronto porque estábamos cansadas como nunca y porque al día siguiente había que levantarse temprano para ir al lago a jugar a hockey. Creo que no he estado más emocionada en mi vida. Esa mañana fuimos al lago con todos los aparatos para jugar a hockey del padre de Natalia y con un trineo que lo menos debía tener 100 años.

Natalia y yo subidas al trineo colina abajo, bajo la atenta mirada de su padre tras propinarnos un señor empujón.

Como podéis ver el resultado no fue precisamente espectacular y salimos volando ambas.

El campo de hockey enmedio del lago.

Y no quería dejaros sin mostraros lo último que ví en Lodz antes de subir al tren...



Y ya creo que nos vemos en Navidad, que hay mucho curro que hacer y muchas cosas que estudiar :(

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Al filo de lo imposible

Mucha gente me está preguntando cómo me las estoy apañando para salir a la calle con -15º y un viento del copón. Dado que estos días no he estado muy presente por aquí, muchos de vosotros ya pensábais venir a recoger mi cadáver perdido por las calles de esta ciudad. Pero no, sigo viva. Y ahora os diré la razón.

Sí, este es un post que versa sobre las tácticas para combatir el frío.

El principal hecho que hay que afrontar es que no puedes hacer eso de donde fueres haz lo que vieres. Esta gente lleva mucho tiempo acostumbrada al frío. No puedes mirar a la gente por la calle y deducir que no hace frío porque has visto pasar a gente con una simple chaqueta de cuero. Seguramente ese hombre viene del norte de Polonia o ha estado en un calabozo ruso y sabe lo que es el frío de verdad. Acepta que eres español, que te abrigas como si se acabara el mundo cuando llega el invierno a Valencia y que si estás bajo cero son unos graditos de nada. ¿Sabéis que pasa cuando llega una ola de frío siberiano a España? Que llega debilitada porque primero choca contra todas las cadenas montañosas de Europa: Urales, Cárpatos, Alpes, como se llamen las montañas en las que está Clermont-Ferrand, Pirineos y, finalmente, llegan a España. Adivinad quién vive justo en la falda de barlovento de los Cárpatos.

El principal problema al que nos enfrentamos es que sí, es muy fácil salir a la calle con dos jerseys de lana y cincuenta medias debajo de los pantalones. Pero luego, mientras estás en clase sentada al lado del radiador y rascándote por doquier, te das cuenta de que ese procedimiento no es bueno. Si eres un tiarrón con su buena capa de grasa y sus quinientas calorías diarias puedes sobrevivir con cuatro cosas, pero no es mi caso. Pensad que yo doy el perfil de la típica persona que muere congelada durante la erasmus: española de 50 kilos de piel delicada y cantidad de sangre en su cuerpo ultralimitada. Yo doblo mi tamaño cuando salgo a la calle aquí. Éstas son las prendas básicas que yo uso para morir congelada (téngase en cuenta que soy lo más gelufo que hay).

CALCETINES
Los calcetines tienen que llegar hasta debajo de la rodilla como mínimo. Cuanto más gruesos sean mejor, aunque puede llegar a ser un problema cuando intentas ponerte unas botas y ves que tu pie ha subido tres tallas de golpe. En este punto distingo entre dos tipos de calcetines:

1. Calcetines interiores - Son los primeros. Será la única capa que esté en contacto con tu pie. Si son de lana gorda sólo podrás ponerte eso y las medias. Si son de una grosor normal puedes ponerte unos encima de otros, las medias y unos calcetines exteriores también, y todo eso probablemente quepa dentro de tu bota.

2. Calcetines exteriores - Estarán por encima de las medias y siempre llegarán por encima de las rodillas. Estos SÍ que tienen que ser de lana. Si no lo son, ¿para qué los llevas?.

Calcetines interiores a la izquierda y exteriores a la derecha

MEDIAS

Las medias también pueden ser de tres tipos:

1. Medias ordinarias - Las de toda la vida. Las que llevas en Valencia. Creo que sólo he llevado un par sencillo de medias puesto durante octubre. Estas medias sirven para ponerlas unas encima de las otras en los meses de otoño o para ponerselas debajo de las medias de lana en invierno. Siempre por encima de los calcetines interiores.

2. Medias de lana - Siempre irán por fuera. En días de frío extremo se pueden llevar debajo de los calcetines exteriores, pero he comprobado que a -10º con unos calcetines interiores, unas medias normales y unas de lana basta. A -20º la cosa cambiará, supongo.

3. Mallas - Sí, mallas de algodón. Se que son horribles, pero una capa extra nunca viene mal. Y las he añadido porque hoy voy con mallas sobre medias de lana y se está bastante bien.

También se pueden hacer combinaciones de medias con pantalones. Lo cierto es que cuando hay mucha nieve da mucha pereza llevar pantalones porque con las botas es mucho más cómodo llevar falda. Además, medias de lana con pantalones = morir de calor en clase.


LA CHAQUETA DE LA NIEVE

Sinceramente, a mí al principio llevar una chaqueta de la nieve me parecía de lo más antiestético y anti-estilo que hay. Claro que todo eso cambia cuando notas que el frío te corre por la espalda y temes una muerte inminente. Las polacas guays y modernas llevan chaquetas como las de Shelley Mulshine o Filippa Smeds, pero en días en los que la nieve se pone borde puedes acabar calada hasta los huesos. Es por eso que yo me compré una chaqueta que tiene 10k mm. de waterproof rating, 2 capas protectoras impermeables y 10k gramos de transpirabilidad. Los que me conocéis sabéis que he escrito eso sin saber qué es exactamente, pero lo que cuenta es que esa chaqueta me está salvando la vida. Y estos son los por qués:

- Por el trozo de lycra que permite que no haya ningún trozo de piel al descubierto entre el final de las mangas y el principio de los guantes.
- Porque tiene capucha impermeable también, con un relleno de pelo que 1. Hace más complicado que se caiga de mi cabeza cuando hace viento. 2. Abriga más.
- Porque tiene una especie de tela interior regulable con una goma que impide que el viento entre por debajo.
- Porque el cuello interior es de tela polar y mantiene la bufanda en su sitio.
- Porque los bolsillos están forrados del mismo pelo que la capucha y es genial meter las manos dentro y no notar los bolsillos fríos.


High-tech californiano, maldita sea.


EL POLARLa chaqueta no basta, señores. Con esa chaqueta en Valencia podría llevar manga corta debajo durante el invierno si quisiera, pero no aquí. El polar es lo que te permite no morir de calor cuando vas a clase. Me compré un polar medianamente largo, con cremallera frontal y, además, con cuello alto. Cuando voy a algún sitio me quito ambas cosas a la vez. El polar se queda dentro de la chaqueta y yo soy feliz en clase con una manga. Obviamente, si lo que llevas debajo de la chaqueta grande es un jersey de lana con otra manga debajo se puede prescindir del polar.

BOTAS
Las botas para la nieve son una horterada y aquí nadie las lleva. Bueno, sí, las chonis ultra-chonis polacas, pero no quedan bien. Y la italiana. La mayoría de la gente lleva botas normales, de caña alta y a veces de tacón grueso. En realidad lo que mejor iría, dadas sus suelas, serían unas Doc Martens. Pero claro, no pegan conmigo. Las botas normales tienen la pega de que, cuando llevas diez minutos pisando nieve, crean una película de hielo en la suela. Pueden ocasionar patinazos que derivan en acabar tirada en el suelo y, obviamente, mojarte entera y fastidiar el outfit. Pero mis reflejos de ninja y yo lo llevamos bastante bien.

GUANTES
Lo ideal serían unos guantes de piel o cualquier otro sustituto forrados para que no se mojen si se tercia una batalla de nieve (bastante probable entre los erasmus españoles). Pero yo voy con unos guantes de forro polar y no pasa nada. También es cierto que yo siempre ando con las manos en los bolsillos. Y que los erasmus españoles no me tiran bolas de nieve por miedo a mis huesudos puños.

BUFANDAS
Yo suelo llevar dos: una debajo del todo para mantener el cuello caliente y otra por encima para tapar la mayor parte de mi cara posible. Las pashminas no sirven, y los pañuelos tampoco. Por mucho que se vea a gente por la calle con ellos, debajo SEGURO que llevan una bufanda. Además, ellos son polacos. Tú no.

GORROS
Los gorros mantienen el calor en el cuerpo porque evitan que el calor salga hacia arriba. Yo también pensaba que era una leyenda urbana, pero resulta que hay mucha diferencia entre llevar gorro y no llevarlo. La combinación gorro-capucha de la chaqueta es bastante usual entre los habitantes de esta ciudad. También es usual LA CHAPKA!

Yo todavía no tengo una chapka y me apaño con ésto

Por último, también es importante hidratar bien la piel antes y después de salir a la calle. El hielo en la cara se siente como si el viento llevara agujas y puede quemarte la cara. El maquillaje es lo de menos, porque en caso de tormenta (como viene siendo hoy) vas a acabar con la cara mojada

Como podéis ver, eso de levantarse y pensar ¿qué me pongo? no siempre es tan sencillo. Y eso de vestirse en diez minutos en Polonia no existe :(

El próximo post será sobre la pequeña excursión que hice a Lodz para visitar a Natalia. Todavía estoy esperando a que me mande algunas de las fotos, así que to be continued and all that stuff.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Y el cutis tan criogenizado que tengo

Como bien sabéis, soy dada a los momentos Bricomanía. Puedo hacer cosas como camas con palets (incluso percheros... ¿a que no lo sabíais? ¿eh? ¿eh?) siempre que tenga las herramientas adecuadas. Le arreglé la mitad de los muebles a Sena el año pasado usando un hacha como martillo (la misma con la que enterramos a Mr. Jingles, pero eso nunca se lo dije, aunque algo debió olerse cuando me vio salir a la calle con un hacha a las 3 de la mañana) y se hacer cosas como arreglar estantes correderos, aunque aquello acabó como el rosario de la aurora.


Puede verse que no tuvimos mucho éxito y que con un poco de suerte Erkin habría podido morir

Vivir en Cracovia sin una vil llave inglesa me mata un poco. La ola de frío llegó hace dos días a Polonia y las calles están llenas de hielo. Mi repisa de la ventana está llena de nieve y no tenía calefacción en mi habitación hasta ayer. Sabía que mi radiador estaba lleno de gas, pero no tenía nada con qué sacarlo.

El sabado ví que la situación era insostenible. No sólo dormía con dos mangas, el nórdico, un challll en el cuello (intentad decir chal sin alargar la L, es imposible) y la capucha de la segunda manga puesta, sino que las sábanas estaban tan frías que parecían estar húmedas. No quería molestar a la casera en domingo, así que me esperé hasta el lunes para hablar con ella. Ewa vino a casa, comprobó que mi radiador estaba más frío que Lenin en estos precisos instantes y llamó a un señor polaco que dijo que vendría esta tarde.

El lunes por la tarde vino el hombrecillo polaco. Sabía que lo que tenía que hacer era simple, pero por dios, ten un poco de decoro y lleva encima al menos una caja de herramientas. No se, al menos los limpiachimeneas llevan unos mostrencos de hierro amenazantes que te obligan a dejarles pasar aunque no tengas chimenea (testimonio real, nos ha pasado dos veces). El señor ha visto mi radiador y me ha pedido una lámpara para ver mejor. Ewa ha corrido rauda a coger la lámpara de forja que me hizo (sí, mi casera tiene 75 años y fabrica muebles de forja) y se ha dado cuenta de que no hay ningún cable ni bombilla. La lámpara es muy bonita, pero lleva 2 meses sin darme el mecanismo crucial. Ewa, sorprendidísima, me dice que hace bastante tiempo vino a casa y dejó a alguien los aparatos del interior de la lámpara para mí. Me dice que se lo dejó al chico, y yo supongo que se lo daría a Kevin (que no tiene ni idea de que mi lámpara era simbólica) y que él lo dejaría por ahí tirado preguntándose para qué narices serviría aquello. Yo pongo cara de póker y ella se va al hueco del calentador, que es donde ponemos todos los trastos que sobran (trozos de madera que sobran, trozos de alfombra que sobran... sinceramente, ¿para qué quiero dos metros del borde de una alfombra gris?). Y en efecto, viene con el mecanismo de la lámpara. Yo me quedo muerta.

El hombrecillo va dando vueltas por la casa, comprobando que todos los radiadores funcionan. Llama a la puerta de Lluís con cuidado. Cosa absolutamente absurda porque la puerta estaba abierta, la luz apagada y era más que obvio que no estaba en casa. Entra y comprueba su radiador, y funciona. Repite el mismo ritual con la habitación de Kevin. Le digo que Kevin tampoco está, pero el vuelve a llamar y a entrar con cuidado. Giusy se me queda mirando y me dice que ésto nos va a llevar años. Le vuelvo a repetir a Ewa que los únicos radiadores que no funcionan son el mío y el de Giusy. Ewa levanta los hombros y pone cara de ¿y qué quieres que haga yo, si este hombre está loco?.

El hombre empieza a trastear con el calentador. Mientras, yo le enseñaba a Giusy las medias de lana que me había comprado para no morir congelada. Era todo bastante inverosímil. Ella tocando las medias para comprobar que son buenas, diciéndome que las que ella se había comprado eran de cashmere (muy inteligente por su parte, todo sea dicho) y que si le acompañaba a buscar unas como las mías. El hombre seguía comprobando el contador del gas, el calentador y los radiadores.

El problema se solucionó cuando configuró el calentador para calentar el agua a casi ochenta grados. De repente el agua empezó a fluir por mi radiador. Eso sí, vamos a morir, porque si ya saliendo antes el agua a 50º por la ducha te pegabas unos quemazos importantes, ahora no lo quiero ni imaginar. La potencia de la calefacción polaca me explica muchas cosas.

Y eso es todo. Ahora mismo la temperatura es de -9º y, por lo que veo, va a estar nevando hasta el viernes.

La calle Grodzka

El mercado de la Navidad, cualquier parecido con el de Nuevo Centro es pura coincidencia

Pintoresco, eh?

Con cara de "todavía no se qué hago aquí"

Y eso ha sido todo. Este fín de semana me voy a Łódź a ver a mi querida Natalia y haré una entrada con las maravillas de esa ciudad cuyo nombre no se puede escribir y se tiene que copiar y pegar :)

Me han dicho que ha nevado esta noche



Así es como se ve my backyard hoy. Y doy gracias a que ayer tuve la maravillosa idea de salir a comprarme un polar para ponerme debajo de la chaqueta de la nieve, porque de lo contrario me quedaría encerrada en casa días!

La previsión para el miércoles es de -22º.

Y de regalo os dejo la señal de tráfico más bizarra de toda Polonia, la de "Peligro: niños con caramelos gigantes caminan de perfil"!

jueves, 18 de noviembre de 2010

Asignaturas

Dado que reclamáis entradas, os doy entradas. Voy a hablaros de lo serio, de las asignaturas. Como muchos sabéis no me pude matricular en las asignaturas del Centro de Estudios Europeos. Estoy inscrita en casi todos los departamentos, menos en el mío. Procedo a mostrarles el amplio espectro educativo en el que estoy inmersa.

Jewish Contemporary Cinema through Philosophy
Lo primero que llama la atención en esta asignatura son las ganas que da el profesor de darle un abrazo. Tiene una barriga tan grande y una pinta tan desastrada que dan ganas de darle un abrazo con palmaditas en la espalda incluídas. Es Peter Jackson pero sustituyendo la gorra por una kipa. La asignatura se puede resumir en lo siguiente: el profesor nos pone películas de temática judía y Aleix explica el Antiguo Testamento a la clase. Siempre que el profesor pregunta alguna cosa sobre el AR, Aleix lo sabe. Excepto cosas puntuales, claro está. No puedo saberme de memoria el nombre de las 12 tribus de Israel.

Hasta el momento hemos visto Vals con Bashir y Eyes wide open (el Brokeback Mountain judío ambientado en una carnicería de Jerusalén). La asignatura consiste en una introducción ligera al judaísmo, luego ver películas y hacer su sesión de discusión acerca de lo judío de la película. Tiene su gracia en realidad. El profesor se ríe y hace chistes de judíos cuando se da la ocasión.

Esta asignatura es del Programa Interdisciplinario en Humanidades y Ciencias Sociales. Pero la mayoría de los que estamos en esa clase estudiamos políticas o estudios hebreos (¿?¿?).


The Globalisation of 'Black' American Expressive Culture
Jazz, soul, r'n'b... bla bla. Una asignatura de dos créditos que es la que más me va a costar de aprobar. El profesor es ¿americano? ¿británico?. Yo creo que británico, pero su acento es endemoniado como poco. El buen señor nos pone videos de actuaciones en Carnegie Hall, a Elvis, blancos pintados de negro haciendo de negros... De todo un poco, vaya. Tiene dos hijas que están bastante gordas y vive en un chalet. Eso lo se basándome en la foto que tiene de wallpaper en su portátil, que también tiene narices porque sus hijas se parecen a las de Zapatero. Nada de lo que estar orgulloso, vaya.

También destaca la presencia estadounidense en la clase. Hay tres o cuatro norteamericanas. Una parece la madre de Carrie (la de Brian de Palma... si no la habéis visto no sigáis leyendo porque no merecéis vivir). La otra parece que de un momento a otro vaya a levantarse la boina de leopardo, a sacar de debajo una botellita de Evian y a ponerle agua a su chihuahua en un bebedero portátil. Y la otra tiene el pelo grasiento y escaso, cara de querer matarnos a todos y está obesa mórbida. Vamos, que tiene siempre pinta de que le acaban de robar el cubo de alitas de pollo del KFC de debajo del brazo.

Esta asignatura pertenece al Instituto de Estudios Europeos y de la Diáspora Polaca. Ese departamento es una risa. En la puerta, al salir, lo primero que ves es una pegatina que te dice You are leaving the American sector en inglés, alemán y ruso, cual puerta de Brandenburgo. En la puerta de la oficina donde están los jefazos hay otra pegatina que te da la bienvenida a la Casa Blanca. En fín, un despiporre.


More than a place: Sociological perspectives on globalisation.
Esta asignatura es el desastre materializado. El profesor nunca parece estar seguro de lo que está diciendo, ni da la sensación de saber más que nosotros. Es un profesor que no inspira autoridad alguna. Lleva siempre una chaqueta de felpa con bolas a la altura de los codos (y en los codos), con lo cual me atrevo a decir que está divorciado. También lleva pantalones de pana o con bolsillos. Dan ganas de explicarle que los bolsillos están sobrevalorados, o que la guerrilla no para por aquí. Las clases están basadas en exposiciones orales de los alumnos. Vamos, que es la clase más aburrida del siglo.

La asignatura forma parte del Instituto de Sociología. Como podréis deducir, todos los alumnos tienen pinta de comeflores que en el futuro llevarán náuticos marrones y pantalones de pana con chaquetas de felpa a cuadros.


Between Intimacy and Politics: Modern Polish Literature, Comparative Studies and Translation Theory.
El profesor de esta asignatura es gay y no lo sabe. La clase está plagada de mujeres, todas mestizas (ruso-alemanas, polaco-alemanas, greco-checas...). La asignatura al principio parecía una clase de latín de primero de bachillerato. Luego vimos una película sobre Solidarnosc (Man of Iron, no la veáis, es larguísima además de un truño) y ahora estamos comentando cosas propias de la sociedad polaca. Además, el profesor está obsesionado con las etimologías. Cada vez que dice una palabra tenemos que dividirla (lexema, morfema, bla bla), encontrar su orígen (en latín o griego) y él escribe el enunciado de la palabra latina en la pizarra, completamente orgulloso. Lo que no se es por qué los enunciados latinos en Polonia tienen una palabra de menos. Siempre se deja la segunda persona del presente de indicativo.

La asignatura está en el Departamento de Estudios Polacos Internacionales. Vamos, donde están todas las asignaturas sobre el holocausto.


Misticismo: Indio y de las personas del Libro - una introducción.
Juro que no me he inventado el nombre de esta asignatura.
Yo tenía que convalidarme Teoría y Filosofía Política por alguna asignatura, y surgió ésta. La primera vez que fuí a esta clase juro que no sabía dónde me metía. El departamento está justo arriba del de estudios americanos, en el tercer piso de un edificio en Rynek (el primer piso es la facultad de económicas de la Universidad de Cracovia, creo). En pocas palabras: la muerte tiene forma de escaleras infinitas. Luego llegas a ese extraño lugar y ves cuadros y posters con verduras típicas de Chile, fotos de señores cristianos ortodoxos con pinta de ser muy importantes y cosas así muy místicas. El profesor es un hombrecillo judío de esos con kipa también, bastante gracioso. Dice que quiere que le entierren en Benarés. Habla hindi, sánscrito, hebreo y arameo. Ha ido a la India innumerables veces. Habla de un modo muy relajante. Demasiado. Sobre todo porque su clase es a la hora de la siesta. Pero el hombrecillo me cae bien. Una vez nos trajo tabaco indio que olía a pachuli y lo fuimos pasando entre todos los de la clase mientras él gritaba "SMELL INDIA, TASTE INDIA!!". Puedes estar adormilada después de oír más de cinco frases en hebreo, pero luego se pone a bailar imitando a los Hare Krishna y te levanta el ánimo.

La asignatura está en el Departamento de Estudios Civilizatorios Comparados (¿se traducirá así?). Y porque sé que todos os lo estábais preguntando: el Libro es la Biblia.


Y éstas son las asignaturas que tengo. A falta de algo mejor actualizo con ésto. Ya pondré más cosas cuando haga una incursión a Nowa Huta o cuando consiga recordar los nombres de mis cinco artistas polacos favoritos (con tanta consonante junta es imposible).

Y para los que me preguntáis por las elecciones polacas, os dejo con las primeras líneas del Kraków Post de este mes:

Campaign of hate
Ryszard C., the 62-year-old former taxi driver who shot dead one activist of the main opposition Law and Justice Party (PiS) and slit the throat of another, had set his sights higher. After his arrest, he demanded a press conference, shouting that he had wanted to kill PiS leader Jaroslaw Kacysnki, but his weapons had proved "too small".

Ésto es una fiesta.

martes, 2 de noviembre de 2010

Varsovia

Wars y Sawa son los dos personajes legendarios de los cuales Varsovia (Warszawa) toma su nombre. Wars era un pescador que vivía a las orillas del Vístula. Cierto día, recogiendo la pesca al final del día, oyó una voz dulce y melodiosa (¿habéis visto lo cursi que puedo llegar a ser?) a la par que explícitamente inhumana. Wars acudió todas las tardes a escuchar esa canción que venía del mar, hasta que un día, fascinado por la voz, quiso acercarse a la fuente de la música para ver quién la cantaba. Cuando la vió se enamoró. Era una mujer preciosa, de largos cabellos, esbelta figura... y cola de pez.



Wars, que era un avaricioso, lo planeó todo. Se lanzó al día siguiente al río, con su barquichuelo y la red más grande que tenía. La capturó. La sirena le pidió que la soltara. No se por qué me imagino toda esta escena como una discusión entre dos canis, de estilo "AAAAAI el Wars ehte, que me quiere meté en su caza, zin agua ni naaaaaa!". En definitiva, la sirena convenció a Wars de que no era una gran idea llevársela y dejarla dentro de su casucha de pescador sin agua para dejarla morir si él realmente estaba enamorado de ella como le repetía y repetía. No se cómo todavía, pero la sirena le dijo al pescador que se llamaba Sawa y que ella también estaba enamorada de él. Llegaron a un acuerdo mediante el cual Sawa le cantaría todas las tardes a Wars y él no intentaría pescarla. Y he aquí que la sirena se convirtió en el símbolo de la ciudad (¿?¿?).

Como buena destrozaleyendas, yo sigo pensando que la sirena le comió un poco la oreja al pescador para salvar el pellejo (y su 50% de escamas). Además, qué narices, las sirenas no existen.

Después de esta introducción, pasamos al típico Cosas que ver en Varsovia.

El parque de Chopin
Si alguno de vosotros va a Varsovia en verano o en otoño, no hay que dejar escapar la oportunidad de visitar este parque. Yo fuí en el momento justo, cuando las hojas estaban rojas, amarillas, marrones y verdes. Bueno, cuando había hojas. De hecho, las hojas de los árboles de Cracovia han caído esta semana. Es como un bosque en el interior de una ciudad gris. Porque si Varsovia es algo, es gris.

Eso es el palacio sobre el agua. Mu bonito.

Se le llama el parque de Chopin no porque Chopin fuera allí a tocar el piano, sino porque por lo visto es la persona más famosa de Polonia (como politóloga tengo dos polacos famosos extras a todos vosotros). De hecho, tengo la teoría de que absolutamente todas las ciudades polacas tienen un museo dedicado a Chopin. En Varsovia quisieron salirse un poco de la norma e hicieron el museo (es como la paella de los domingos, ineludible) y el parque. Hay un recinto donde se puede encontrar una escultura del pianista y todos los domingos en verano hay conciertos de piano.

El palacio de cultura
Este edificio es el más controvertido de toda la ciudad. Stalin se lo regaló a la ciudad. Yo lo veo hasta como un gesto bonito. Imaginad que, tras la Segunda Guerra Mundial, el 90% de vuestra ciudad queda destruída. Varsovia es una ciudad completamente nueva, en el sentido de prácticamente todos los edificios tienen menos de 70 años. Obviamente la reconstrucción fue un proceso costoso en el que se hubo de invertir mucho tiempo y dinero, además de esfuerzo. Lo único de Varsovia que conserva el encanto polaco vintage es el centro, que fue reconstruido tal cual estaba antes de ser bombardeado. En resumen: visto un edificio en Varsovia, vistos todos. Desde esta perspectiva, yo considero que ésto es bonito:


Veo un poco tonto que los polacos odien este edificio por ser un regalo de Stalin. A modo de reproche, lo usaron como palacio de cultura y pusieron todo tipo de cosas capitalistas alrededor. Lo otro es que claro, si tienes que odiar todos los edificios que los rusos le regalaron a Varsovia corres el riesgo de odiar tu propia casa, porque la reconstrucción estuvo liderada por Rusia.

Ya ves tú, los polacos. Llegas, planificas su economía, suprimes un poco sus libertades a cambio de garantizar su supervivencia y te odian eternamente.


Stare Miasto
El centro de la ciudad, o lo que es lo mismo, el antiguo centro de la ciudad reconstruído. Se mantuvo la disposición inicial, se intentó mantener el estilo arquitectónico y también la finalidad de los edificios. Claro que las cosas nunca son igual: la columna del rey Zygmunt, antaño de mármol, ahora es de hormigón.

La sirena de Varsovia. Tira agua por debajo cada 5 minutos. Yo digo que tira de la cadena cada 5 minutos.


Todo tipo de monumentos dedicados a la insurgencia durante la Segunda Guerra Mundial y durante la adhesión de Polonia al bloque soviético, a los héroes del ghetto, a los judíos de las fosas comunes, a los judíos de los campos de concentración (estos dos últimos suelen ser los mismos, ¿por qué no economizan?) y a Juan Pablo II.

O todos ellos resumidos en uno

No nos dio tiempo a ver gran cosa porque durante ese fín de semana Gattu y yo caímos enfermos. La fuente infecciosa era la misma gabacha: la mejor amiga de su compañera de piso.

Noticias de última hora. Vuelvo a Valencia el 22 de diciembre y regreso a Cracovia el 5 de enero. Más vale que os portéis bien conmigo en navidad porque el vuelo me ha salido por riñón y medio.