viernes, 28 de enero de 2011

Auschwitz y cosas nazis

Sepan ustedes que, en previsión del current mood, me he hecho un té antes de ponerme a escribir ésto. Para que no sea tan... tan.

Me he levantado hecha mierda. Ho sent mare, no n'hi ha altra expressió. He tenido un día de esos muchos de ira incontrolable que Marina y Javi tan pacientemente soportaron en Estambul. Me levanto, desayuno y me voy hacia la estación de autobuses. Un frío que pela, un autobús lleno de españoles y portugueses que gritan. Un autobús post-soviético (para los que no lo sepan, aquí todas las cosas tienen dos tipos de aspecto: soviético y post-soviético) y la maravillosa nada a ambos lados de la carretera.

A todo ésto, me habían dicho que de ir a Auschwitz era mejor hacerlo sola. Eso, amigos, es una fantochada. Allí estaba yo, llena de comentarios por decir y rodeada de turistas a los que criticar. Nada, no vayáis a Auschwitz solos para disfrutar del silencio y apreciar la quietud de la muerte en armonía con uno mismo, porque ¿cómo vas a hacerlo, si estás rodeado de italianos que gritan?. Auschwitz no es que sea un parque de atracciones, pero vamos, tampoco es un museo.


A los talibanes de la fotografía que vais a criticar esta foto: ya se que si sale el cielo de fondo se leen las letras mejor, pero el arbol tapaba las últimas letras igual si la sacaba desde el otro extremo. Ya se que todos los que han ido a Auschwitz de visita han sacado ésta foto y todas las letras se leen perfectamente. Bueno, HOY NO.


La visita a Auschwitz se puede resumir en dos horas: las que tardas en ver La vida es bella. Visto un campo de concentración, vistos todos. No va a haber nada que no hayáis visto antes en un documental, película o libro. No vais a leer nada que no hayáis leído antes en los carteles del museo. Se va a Auschwitz a presenciar el horror in situ, a poner cara de circunstancias mientras miras el horno y, al salir de la sala, a poner la misma cara frente a los palos donde colgaban a los judíos. Es todo un ejercicio de apariencia. Y los directores del museo saben todo eso, para qué nos vamos a engañar.

De aquí colgaron a Rudolf Hess.

Es por ello que, para sacarte la lagrimita de manera segura, se recurre a unas exposiciones localizadas en algunos de los edificios donde estaban los despachos de las SS. En esos museos (yo entré porque encima de la puerta ponía "EXTERMINATION" así grande y bueno, ya se sabe) te enseñan los métodos de exterminio nazi (comentario obvio del día) y salen fotos y bla bla. Luego hay otro que me hace mucha gracia: se llama algo así como "Pruebas empíricas de la masacre practicada a los judíos" y te sacan sus enseres personales apelotonados. Ese tipo de exposiciones sirve para descubrir cosas tan interesantes como que todos los judíos llevaban gafas de luna redonda. Y ahora hablando en serio, no se si esta táctica está más enfocada al martirismo judeopolaco que siempre les gusta tanto sacar a relucir o a hacer constar la masacre a todos aquellos que niegan el holocausto.

Todos habéis visto la foto de los zapatos de los concentrados amontonados, lo se.

Mi conclusión de la visita es que los nazis tenían unos estrategas del copón. No me puedo imaginar un mejor enclave para instalar un campo de concentración que Auschwitz y Birkenau: no había NADA alrededor, están entre dos ríos y para llegar había que atravesar como 5 bosques. Hitler ha subido al tercer puesto de mitos a los que rezaría en caso de tener que dirigir una guerra (por delante siempre están Napoleón y el Tigre del Maestrazgo).*

Eso es exactamente lo que parece.

Como podéis imaginar me sentía FATAL por no estar llorando como todos los demás. Y eso que yo no he visto casi películas sobre el Holocausto. Igual es porque cada vez que veía algo traumático pensaba en Concha, mi profe de historia, diciendo que a los judíos que se portaban mal les mandaban al horno y no precisamente a por pan.

Voy a remarcar algo absolutamente ridículo pero que no me ha dejado de perseguir durante toda la tarde: una mujer que ha entrado al autobús y que tenía más bigote que mi ex-director del colegio. En serio, algo EXAGERADO.

No exagero cuando digo que era exactamente igual que el coso de la izquierda, pero en rubio.

Y claro, yo no podía dejar de mirar. Era hipnótico. Primero porque no sabía si era un hombre vestido de mujer (una chaqueta rosa con peluchones en la capucha no da lugar a equívoco). Y segundo, ¿qué clase de mujer se pone sombra de ojos y no se depila/afeita el bigote?


Podría seguir despotricando, pero creo que mi cupo de pataleos ha llegado a su tope. Nos vemos el sábado :*


* Me van a faltar dedos para contar los enemigos que me voy a ganar por tomarse esa frase en serio.

sábado, 22 de enero de 2011

Theo Hutchcraft is the new glam

Hay veces en las que pienso que estoy como un cencerro. No por mi comportamiento, sino por mi facilidad para desubicarme wherever I go.

Cogimos el tram desde Bagatela hasta una parada que se pronuncia "chichi cachic". El cómo se escribe es lo de menos (de hecho no se pronuncia así del todo, pero tiene más gracia). El caso es que a mí los alrededores me sonaban. Sabía que estábamos en Miascecko Studenckie, que también me sonaba de algo. Íbamos caminando hacia el Klub Studio, que es donde Hurts iba a dar el concierto, que está situado enmedio de la nada (tanto en el mapa como en la vida real).
Conforme vimos el lugar y fuimos avanzando dije algo así como "Vaya, todos estos edificios tienen pinta de residencias". Y una vez ya llegamos al Klub tuve una de esas sensaciones de dejà vu que te dejan medio descolocada.

El Klub estaba al lado del Lewiatan en el que había estado haciendo la compra durante medio mes, al lado de la residencia masculina donde hacían las fiestas, enfrente del parque donde los hooligans hacen botellón los días de partido, y a dos calles de Piast. Piast es la residencia donde estuve viviendo mientras buscaba piso. De hecho ya había visto antes el Klub: recuerdo pasar por delante buscando un lugar donde tomar una cerveza y darnos toda la impresión de ser un lugar de mala muerte.

Kurwa.

Como iba diciendo, situación espacial nula.

Nos pusimos en la cola, extrañamente poblada casi en su totalidad por individuos de más de 40 años. Llegamos a plantearnos en algún momento si en lugar de ser la cola de un concierto era la cola para el reparto de bienes racionados (e.g. arroz). Luego ya vimos que el moderneo polaco se basa en llevar unas Doc Martens con unas medias raras, un abrigo pelusón con los pelos más largos del mundo y un gorro infame. Y ahora que lo recuerdo, hacía un frío del carajo.

Cola para entrar, luego cola para dejar las cosas en el guardarropa y entrada a la sala en sí. No se cómo lo hicimos pero nos situamos en el peor lugar de todos: justo detrás de las cuatro personas más altas de la sala.


También estuvimos a punto de caernos al suelo antes del concierto, pero esa es otra historia.

Vamos, que estuvimos todo el concierto de Kamp! (los que tocaban primero) intentando atisbar lo que había encima del escenario. El primer grupo era... a ver, cómo describirlo. Eran los Animal Collective meets Starsailor polacos. La estrella del grupo, sorprendentemente, era el batería. Tocaba una especie de batería eléctrica consistente en dos sartenes cuadradas puestas boca abajo que sonaban como una batería (es lo que tienen las baterías eléctricas, me diréis). El chico en cuestión estaba, en palabras de Daniel, encantado de haberse conocido. Las chicas le adoraban, le gritaban, le pedían cosas en polaco... vamos, un desfase. Salió a recoger el escenario más tarde y vuelta otra vez a la histeria femenina.

Acabaron de tocar y vino un descanso. Diez minutos antes de que salieran Hurts una chica que estaba delante nuestra se desmayó. Que digo yo, estando allí desde las malditas 7 de la tarde o antes (eran las 9) tendría narices que se desmayara justo cuando iban a empezar. Pero bueno, empezaron, que es lo que importa. Y aquí ya vienen los videos que grabó Iria:




Empezaron con Unspoken y siguieron con Wonderful Life. Esta última estaba emocionante porque la gente llevaba folios con la frase "Never give up" impresa. El resto ya os lo podéis imaginar: típico concierto en el que te sabes todas las canciones.






Versionaron Confide in me de Kylie Minogue. Casi me da un chungo. Justificar a ambos lados

Hubo un momento en el que a una de las torres humanas que teníamos delante se le saltaron las gafas por los aires. Fue bastante gracioso ver al hombretón ese tan grande y tan homosexual al mismo tiempo desesperado agachándose repentínamente con la misma cara que pondría un polaco ahora mismo si viera a Hitler. De hecho le pegó una mirada a Iria por no recogérselas que casi la fulmina.

Al salir también sufrimos la furia de todas las señoras de mediana edad, las cuales se empeñaron en convertir la cola del guardarropa en un torneo de sumo. Empujones por doquier, y sin contemplación alguna, oiga. Pero sólo por el concierto y la compañía valió la pena sufrir los tormentos al entrar y al salir del mismo :)


Y ahora el resumen de los acontecimientos actuales:

1. La beca del Ministerio sigue sin llegar.
2. El dinero de los free movers también.
3. La erasmus prácticas me la confirman o desconfirman la semana que viene. Dicen que van a meter presión y yo les creo, aunque todavía no se por qué.

Ahora que lo leo, todo sigue igual que en septiembre... pero si mi vida no tuviera incertidumbre no sería mi vida.

Achuchones. Don't let go!

domingo, 9 de enero de 2011

Finde gastronómico en Lodz, parte II

Antes que nada, os digo que todas las fotos las tiene Natalia. Yo solo tengo dos y son... no se si representativas.

El viaje comienza. Me voy a la Kraków Glowny a encontrarme con Patryk. Después de gritarnos "CANIIIIIIIIIM!!!!" ("cariño" en turco) enmedio de la estación en una demostración de lo heterosexual que iba a ser el finde, viene la conversación del horror.

P: ¿Qué billetes hay que comprar? ¿Dónde están las taquillas? ¿El tren está arriba?
A: ¿Nunca has cogido un tren en los 23 años que llevas viviendo en Polonia?
P: No.
(great)
[acompaño a P a las taquillas a que compre los mismos billetes que yo había comprado el día anterior, checamos la pantalla de las llegadas y salidas para ver que andén nos toca]
A: OH DIOS MÍO NUESTRO TREN NO ESTÁ EN LA PANTALLA!
P: OH MY GOD OH MY GOD UNBELIEVABLE!!!
A: ¡Vamos a coger el tren ese que sale a las 10,15 que va a un lugar raro pero que seguro que pasa por Lodz!
P: Pero esa ciudad (totalmente impronunciable) está hacia el sur, y Lodz está hacia el norte...
A: ¿Y qué hacemos?
P: Bueno, vamos a cogerlo porque hay trenes que dan un rodeo y luego van hacia arriba.

Cogemos el tren.

A la hora y media de estar en el tren pasa el revisor y nos dice que qué narices hacemos en ese tren, si vamos en dirección contraria. Nos sugiere que bajemos en la siguiente parada y que tomemos el primer tren de vuelta a Krakow, y que se queda con los billetes para asegurarse de que pagamos el importe del trayecto que ya habíamos hecho en ese tren. Promete volver al acabar la ronda de revisor. La mujer que teníamos sentada delante resultó ser una profesora de geografía, y empezó a meterse con Patryk diciendo que qué vergüenza, que con lo mayor que era y todavía no sabía nociones básicas de geografía polaca, que ya le valía, que estaba desconcertando a su novia guiri del sur [esa es la parte buena, su novia era yo WTF?] y que ahora Polonia me iba a parecer un país desastroso y super confuso (lo és). Que Polonia tenía esa reputación por culpa de gente como él.

Que de hecho tiene pecado... estábamos volviendo a la ciudad de Patryk y él ni siquiera se había dado cuenta. Como el paisaje está siempre nevado y con los mismos árboles...

Vamos, que cuando el revisor volvió y se vió el percal nos perdonó el dinero del billete y nos devolvió los nuestros porque le dimos toda la lástima del mundo. Bajamos en una ciudad llamada Bochnia y compramos los billetes de vuelta a Kraków. Claro, cuando le escribí a Natalia y le dije que llegaríamos tarde porque nos habíamos perdido y estábamos en Bosnia se quedó muerta. Me dijo que por qué no había cogido el tren con Patryk. Yo le dije que ése era el problema, que había cogido el tren con Patryk.

En fín, tras 5 horas de viaje llegamos a Lodz a la hora de cenar. Fuimos a un bar en Konstantinów, el pueblo de Natalia. Nada más triste. El bar era el bajo de una casa normal pero convertido en bar. El bar en sí estaba bien y la cerveza era super barata. Allí conocimos a Polaca 1, 2, 3, 4 y a Polaco 1 y 2 (no recuerdo los nombres). Era la fiesta de bienvenida de una de ellas que acababa de volver de Uppsala, donde estaba haciendo unas prácticas.

Volvimos a casa y allí hice mi primer hamijo. Saqué la Pokédex pero no me dió resultado. La MasterBall que siempre llevo encima por si ocurren cosas como ésta tampoco. Menos mal que mi ingenio y deducción son infinitos y estoy hecha toda una Sherlock.

PRIUM PRIUM PRIUM PRIUM UN VENOMOTH SALVAJE APARECIÓ!

No llega a estar muerto y me come.

Al día siguiente nos levantamos pronto porque había que coger el bus de las 11, aunque acabamos cogiendo el de las 12. Fuimos al palacio Herbst y a la correspondiente fábrica. Y luego nos encontramos con Ania, otra erasmus de Estambul del año pasado, y fuimos a comer algo turco en plan celebración. El bar de siempre estaba cerrado y fuimos a un restaurante serio a comer iskender y adana kebab. Entre el desayuno y el atracón turco que nos pegamos parecía que íbamos a reventar. De hecho NADIE pudo acabarse la comida. Menos mal que teníamos cháchara para rato.

Por la tarde nos fuimos a Manufaktura de rebajas. Dió la casualidad de que estaban haciendo los castings para el Mam Talent! (el Poland's got talent!) y estuvimos un rato viendo los frikis polacos cantando. Nada que envidiar a los españoles, aunque lo cierto es que eché de menos un APM? polaco o algo. En resumen, todos cantaban muy mal.

Cenamos hasta morir (y eso que Patryk está a dieta) y fuimos a Lodz Kalinska...

Qué decir... Vamos por puntos:

1. Natalia tiene un novio que no habla pero que te invita a cervezas para compensar. Todos sus amigos hicieron lo mismo porque ninguno hablaba inglés. Desastre. Yo no recordaba que Patryk y Natalia tuvieran tanto saque.

2. Patryk baila de una manera bastante... digamos particular. Y eso es algo que no recordaba.

3. El bar en cuestión era un campo de nabos, pero dado que la escena básica estaba protagonizada por Patryk y yo bailando enmedio de cuatro tíos gigantes... pues éramos lo menos heterosexual que esa gente había visto en mucho tiempo.

4. Conocí a la versión polaca de Joseph Gordon-Levitt. Muy mono.

5. Cuando vino Grczeczek (el hermano de Natalia) a recogernos había mucho hielo en el suelo. Tanto que había que empezar a frenar a una distancia exagerada de los semáforos si estaban en rojo. La cuestión es que muchos semáforos no eran demasiado visibles por la niebla. Y claro, frenar despacito no evita que el coche resbale. Y acabamos resbalando tres veces y frenando en una intersección. Moraleja: los semáforos en Polonia son, ya de una vez por todas, optativos.

6. Que hagan un especial Españoles en Lodz porque la verdad es que es una pasada. No he visto a gente tan extraña en la vida. Todos hombres sin afeitar y siempre juntos, como una manada de gacelas Thompson. Mirando a todos los demás con extrañeza, como si les fueran a robar el vaso de cerveza. Contemplando los cuadros en las paredes mientras los comentan. Un show.

Volvimos a casa bastante tarde, pero nos lo pasamos çok güzel. Cotorreamos muchísimo y nos hicimos esos intercambios de información post-erasmus que taaaanto molan. Eso sí, al llegar a casa de Natalia todos nos quedamos dormidos en el momento en el que golpeamos la cabeza contra la cama.

Por la mañana otra vez: desayuno monumental y salida hacia la estación de tren, ésta vez con mayor éxito. Cinco horas de tren de vuelta, ésta vez sin percances ni cambios repentinos, pero con una niebla que nos ha dejado media hora enmedio de la nada.

Y eso ha sido todo... por supuesto, menos interesante que el anterior pero más emocionante y desastroso.

ACTUALIZACIÓN: Se me ha olvidado comentaros que la madre de Natalia se ha dedicado a cebarme todo el tiempo porque quería comprobar si con más comida de la que me dió la otra vez que fuí seguía sin engordar. Me he sentido un poco conejillo de indias .__.


PD- He unido el blog turco a éste. Era un lío y decidí que juntarlos es una buena idea. Además, estuve leyendo el otro y me estuve riendo sin parar acordándome de muchas cosas. Qué recuerdos :')