Dado que tenía que pasar por Londres para volver a Valencia (bueno, no, podía pasar por Milán, Charleroi o Alicante) decidí que era una buena idea pasar unos días aquí con mi prima. A modo de celebración del final de exámenes. La excusa nunca es importante.La cuestión es que yo ya me pasé un mes viviendo en Londres. No es que lo haya visto todo, pero tampoco es el mismo espíritu. Así que decidí re-visitar los sitios que más me habían gustado e ir a los que no había podido ir cuando estuve aquí por ¿miedo? o por mal rollo. Creo que tras vivir un año en Estambul ya nada me da miedo. Hace tres años ir a Lambeth me daba malrro, y el jueves me metí en tantos callejones oscuros y pregunté a tantas chungas por sitios que ya me da igual.El caso, Londres para gente que ya ha estado. Let's begin.
Día 1 - Llegada, Borough, City y el puente.
Cogí el 292 en Cracovia a las 7,25 de la mañana. Me dejó en Balice. Facturé. Cojo el avión. Llego a Stansted y cojo el Terravision hasta Liverpool St. Línea Circle hasta Monument. De allí, una parada en la Northern hasta London Bridge. De allí a Guy's Hospital, que es donde trabaja mi prima, cargada con las dos maletas. Llegué al hospital a las malditas 2 de la tarde. Muerta.
Cogí el 292 en Cracovia a las 7,25 de la mañana. Me dejó en Balice. Facturé. Cojo el avión. Llego a Stansted y cojo el Terravision hasta Liverpool St. Línea Circle hasta Monument. De allí, una parada en la Northern hasta London Bridge. De allí a Guy's Hospital, que es donde trabaja mi prima, cargada con las dos maletas. Llegué al hospital a las malditas 2 de la tarde. Muerta.
Dejé las maletas en su despacho y me dijo un par de cosas para ver mientras ella acababa de trabajar.
La réplica del barco de Francis Drake.
El mercado de Borough.
Yo decidí que estaba cansada pero no mucho y me fuí al Támesis a ver el puente, la torre de Londres y el pepino.
Y NO CONFORME CON ELLO me volví a mi antiguo neighbourhood a pasear.
No llegué a Barbican porque me parecía una brutalidad y se estaba haciendo hora de que mi prima saliera. Me volví al hospital. Fue gracioso porque le mandé un mensaje desde su despacho. Vamos, que me colé en un laboratorio de investigación así por todo el morro. Sin pase ni nada. Me alegré al ver que mis dotes delictivas siguen funcionando al 100%. Celia aprovechó que unas de sus muestras se estaban secando y me hizo un tour por los laboratorios: me enseñó su laboratorio y una sala con muestras de células. Me recordó bastante a cuando hacia laboratorio en el instituto, sólo que sin pringarme con azul de metileno y con unas células en las que se veía hasta el núcleo. Fuimos a hacernos un café a la cafetería del hospital, que tiene unas vistas impresionantes (lástima que estuviera nublado). Luego ella metió todas las plaquetas en un plástico para congelarlas y nos fuimos a Earl's Court a dejar los trastos en casa.
La otra parte graciosa es que a Celia no le funcionaba el calentador, de modo que no había ni calefacción ni agua caliente. Vino su casero a dejarnos un calefactor extra para calentar el piso y nos fuimos a comprar cosas para hacer la cena. Yo estaba MUY cansada y ella también, así que nos tomamos el resto del día con calma y nos fuimos a dormir. Las dos juntitas, para no pasar frío.
Día 2: Hammersmith, Camden, Covent Garden, Leicester y Borough.
Cada vez que pienso en todo lo que hice en este día me da algo. Fuí primero al Primark de Hammersmith (mi antiguo neighbourhood 2, porque mi academia de inglés estaba allí) a comprar algunas cosillas. Volví a casa a dejarlas y estaban en el piso dos señores cambiando la caldera. Pues nada, me voy a pasear a Camden.
Camden fue ya el ataque de nostálgia número 3, porque ví The World's End, las exclusas, el bar orgánico donde el camarero judío le dijo a una amiga que tenía tetazas en perfecto castellano y el mercado que aterrorizó a Lourdes. Dios, si hasta esta mañana hemos estado rememorando el momento en el que compró una cartera fake de Louis Vuitton y llamó a su madre totalmente emocionada para decirle que "es casi igual que la original". También me acordé del día en que decidimos ir a Coco a ver un concierto de Chaka Khan y cuando fuimos a comprar las entradas nos dijeron que Coco se había quemado y el concierto estaba suspendido. Vamos, que vi Coco por fuera y sin quemar. Comí algo en el Stables Market y me fuí a Covent Garden.
Allí fuí al David&Goliath y luego dí una vuelta buscando Neal's Yard. Cuando llegúe (tras hacer muchos amigos, porque sabía llegar desde Leicester pero no desde Covent Garden) me quedé sentada un ratito hasta que me entró el hambre. Y decidí volver a Earl's Court a comer alguna cosilla y a echarme una siesta.
CRASO ERROR. Los de la caldera seguían en el piso. Yo quería matarles. Me comí un sandwich de esos gigantes, cogí el portátil y me fuí a Starbucks hasta que se fueran. No tenía ya capacidad para caminar más. A las dos horas volví y estaban recogiendo. Esa noche ya no nos ducharíamos con cazos ^^
Arreglé un poco el piso y me fuí a recoger a Celia a London Bridge. De allí fuimos a tomarnos algo a un pub super antiguo lleno de gente vestida rara (es Londres) y ya cuando se hizo tarde volvimos a casa de nuevo. Ese día lo vimos TODO en la tele. Vimos la enésima reposición de Friends, vimos Cómo conocí a vuestra madre, luego hacían The Big Bang Theory, luego Skins (la nueva temporada además) y luego mi programa favorito de la TV británica: My Big Fat Gipsy Wedding. Gitanos ingleses que se casan y salen en la tele mostrando todo su barroquismo. Yo caí dormida en -4.
Día 3: Battersea Power Station, Tate Britain, Chinatown y Leicester.
El último día decidí tomármelo con calma. Me levanté a las mil, me duché tranquilamente, llamé a easyjet para dar mis datos (long story) y salí de casa ya a la hora de comer. Comí algo en Earl's Court rodeada de italianos. Los italianos en Londres son un horror: no entienden nada. Y no sólo en referencia al idioma. No entienden cosas básicas como que los restaurantes no tienen zona de fumadores, o que si entran de diez en diez en los sitios tienen muy pocas probabilidades de poder sentarse juntos. Más por lástima hacia los pobres dependientes que hacia los malditos italianos vestidos con los plumíferos esos que parecen hechos con bolsas de basura, me dediqué muchas veces a traducir sus peticiones a los sufridos encargados de los locales. Y en fín, tampoco sirvió de mucho a juzgar por las caras de poker de unos u otros. Las posiciones de ambos actores en una situación de conflicto son claras:
1. El italiano no entiende por qué en el sitio no se puede fumar. Tampoco entiende por qué no hay un sitio destinado a tal fín. Y tampoco entiende por qué todo lleva pepino.
2. El dependiente, directamente, no entiende por qué preguntan cosas así.
En resumen, todo muy complejo.
Me fuí a Pimlico y saqué la típica foto de fan.
Lo bueno vino después, cuando nadie sabía dónde estaba. Pregunté a un poli por la dirección de la Tate Britain para aclararme. Me señaló al otro lado del río. Le dije que no, que por allí no es. Pregunté a otro transeúnte y me orientó también hacia la otra orilla. Le dije que no. En esos momentos deseaba fervientemente haber cogido un mapa antes de salir de casa no ya para orientarme (eso es secundario), sino para tener una prueba empírica de que el resto de la gente NO TENÍA RAZÓN. Al final me harté y cogí un bus que me dejaba en Victoria. De allí cogí el metro hasta Pimlico (una maldita parada) y ya pude entrar tranquilamente a ver la exposición de Turner en la Tate.
Había quedado a las 17,30 con Celia en Leicester para ir a Chinatown, porque ese finde empezaba el año del conejo y habían decorado un poco el barrio. Yo no estoy muy puesta en cultura china (sabía que era el año nuevo chino porque las réplicas de Peluso iban a llegar una semana más tarde por las vacaciones que tenían o nosequé), pero había que verlo. Había ambientillo y muchos farolillos colgados por la calle. Encima hacía un viento del copón, yo no se de qué forma estarían atados pero esa noche allí no murió nadie golpeado por un farolillo.
De allí fuimos a cervecear por Covent Garden, luego a cenar en Leicester y ya de allí nos fuimos a casa a dormir unas escasas 4 horas (si llega).
Y eso fue todo (más o menos). Resulta gracioso que me fuera a Londres en plan relax y que acabara andando más que el tato, pero estoy teniendo tiempo de sobra para recuperarme. Ahora falta saber qué será lo próximo... .___.