lunes, 29 de noviembre de 2010

Y el cutis tan criogenizado que tengo

Como bien sabéis, soy dada a los momentos Bricomanía. Puedo hacer cosas como camas con palets (incluso percheros... ¿a que no lo sabíais? ¿eh? ¿eh?) siempre que tenga las herramientas adecuadas. Le arreglé la mitad de los muebles a Sena el año pasado usando un hacha como martillo (la misma con la que enterramos a Mr. Jingles, pero eso nunca se lo dije, aunque algo debió olerse cuando me vio salir a la calle con un hacha a las 3 de la mañana) y se hacer cosas como arreglar estantes correderos, aunque aquello acabó como el rosario de la aurora.


Puede verse que no tuvimos mucho éxito y que con un poco de suerte Erkin habría podido morir

Vivir en Cracovia sin una vil llave inglesa me mata un poco. La ola de frío llegó hace dos días a Polonia y las calles están llenas de hielo. Mi repisa de la ventana está llena de nieve y no tenía calefacción en mi habitación hasta ayer. Sabía que mi radiador estaba lleno de gas, pero no tenía nada con qué sacarlo.

El sabado ví que la situación era insostenible. No sólo dormía con dos mangas, el nórdico, un challll en el cuello (intentad decir chal sin alargar la L, es imposible) y la capucha de la segunda manga puesta, sino que las sábanas estaban tan frías que parecían estar húmedas. No quería molestar a la casera en domingo, así que me esperé hasta el lunes para hablar con ella. Ewa vino a casa, comprobó que mi radiador estaba más frío que Lenin en estos precisos instantes y llamó a un señor polaco que dijo que vendría esta tarde.

El lunes por la tarde vino el hombrecillo polaco. Sabía que lo que tenía que hacer era simple, pero por dios, ten un poco de decoro y lleva encima al menos una caja de herramientas. No se, al menos los limpiachimeneas llevan unos mostrencos de hierro amenazantes que te obligan a dejarles pasar aunque no tengas chimenea (testimonio real, nos ha pasado dos veces). El señor ha visto mi radiador y me ha pedido una lámpara para ver mejor. Ewa ha corrido rauda a coger la lámpara de forja que me hizo (sí, mi casera tiene 75 años y fabrica muebles de forja) y se ha dado cuenta de que no hay ningún cable ni bombilla. La lámpara es muy bonita, pero lleva 2 meses sin darme el mecanismo crucial. Ewa, sorprendidísima, me dice que hace bastante tiempo vino a casa y dejó a alguien los aparatos del interior de la lámpara para mí. Me dice que se lo dejó al chico, y yo supongo que se lo daría a Kevin (que no tiene ni idea de que mi lámpara era simbólica) y que él lo dejaría por ahí tirado preguntándose para qué narices serviría aquello. Yo pongo cara de póker y ella se va al hueco del calentador, que es donde ponemos todos los trastos que sobran (trozos de madera que sobran, trozos de alfombra que sobran... sinceramente, ¿para qué quiero dos metros del borde de una alfombra gris?). Y en efecto, viene con el mecanismo de la lámpara. Yo me quedo muerta.

El hombrecillo va dando vueltas por la casa, comprobando que todos los radiadores funcionan. Llama a la puerta de Lluís con cuidado. Cosa absolutamente absurda porque la puerta estaba abierta, la luz apagada y era más que obvio que no estaba en casa. Entra y comprueba su radiador, y funciona. Repite el mismo ritual con la habitación de Kevin. Le digo que Kevin tampoco está, pero el vuelve a llamar y a entrar con cuidado. Giusy se me queda mirando y me dice que ésto nos va a llevar años. Le vuelvo a repetir a Ewa que los únicos radiadores que no funcionan son el mío y el de Giusy. Ewa levanta los hombros y pone cara de ¿y qué quieres que haga yo, si este hombre está loco?.

El hombre empieza a trastear con el calentador. Mientras, yo le enseñaba a Giusy las medias de lana que me había comprado para no morir congelada. Era todo bastante inverosímil. Ella tocando las medias para comprobar que son buenas, diciéndome que las que ella se había comprado eran de cashmere (muy inteligente por su parte, todo sea dicho) y que si le acompañaba a buscar unas como las mías. El hombre seguía comprobando el contador del gas, el calentador y los radiadores.

El problema se solucionó cuando configuró el calentador para calentar el agua a casi ochenta grados. De repente el agua empezó a fluir por mi radiador. Eso sí, vamos a morir, porque si ya saliendo antes el agua a 50º por la ducha te pegabas unos quemazos importantes, ahora no lo quiero ni imaginar. La potencia de la calefacción polaca me explica muchas cosas.

Y eso es todo. Ahora mismo la temperatura es de -9º y, por lo que veo, va a estar nevando hasta el viernes.

La calle Grodzka

El mercado de la Navidad, cualquier parecido con el de Nuevo Centro es pura coincidencia

Pintoresco, eh?

Con cara de "todavía no se qué hago aquí"

Y eso ha sido todo. Este fín de semana me voy a Łódź a ver a mi querida Natalia y haré una entrada con las maravillas de esa ciudad cuyo nombre no se puede escribir y se tiene que copiar y pegar :)

Me han dicho que ha nevado esta noche



Así es como se ve my backyard hoy. Y doy gracias a que ayer tuve la maravillosa idea de salir a comprarme un polar para ponerme debajo de la chaqueta de la nieve, porque de lo contrario me quedaría encerrada en casa días!

La previsión para el miércoles es de -22º.

Y de regalo os dejo la señal de tráfico más bizarra de toda Polonia, la de "Peligro: niños con caramelos gigantes caminan de perfil"!

jueves, 18 de noviembre de 2010

Asignaturas

Dado que reclamáis entradas, os doy entradas. Voy a hablaros de lo serio, de las asignaturas. Como muchos sabéis no me pude matricular en las asignaturas del Centro de Estudios Europeos. Estoy inscrita en casi todos los departamentos, menos en el mío. Procedo a mostrarles el amplio espectro educativo en el que estoy inmersa.

Jewish Contemporary Cinema through Philosophy
Lo primero que llama la atención en esta asignatura son las ganas que da el profesor de darle un abrazo. Tiene una barriga tan grande y una pinta tan desastrada que dan ganas de darle un abrazo con palmaditas en la espalda incluídas. Es Peter Jackson pero sustituyendo la gorra por una kipa. La asignatura se puede resumir en lo siguiente: el profesor nos pone películas de temática judía y Aleix explica el Antiguo Testamento a la clase. Siempre que el profesor pregunta alguna cosa sobre el AR, Aleix lo sabe. Excepto cosas puntuales, claro está. No puedo saberme de memoria el nombre de las 12 tribus de Israel.

Hasta el momento hemos visto Vals con Bashir y Eyes wide open (el Brokeback Mountain judío ambientado en una carnicería de Jerusalén). La asignatura consiste en una introducción ligera al judaísmo, luego ver películas y hacer su sesión de discusión acerca de lo judío de la película. Tiene su gracia en realidad. El profesor se ríe y hace chistes de judíos cuando se da la ocasión.

Esta asignatura es del Programa Interdisciplinario en Humanidades y Ciencias Sociales. Pero la mayoría de los que estamos en esa clase estudiamos políticas o estudios hebreos (¿?¿?).


The Globalisation of 'Black' American Expressive Culture
Jazz, soul, r'n'b... bla bla. Una asignatura de dos créditos que es la que más me va a costar de aprobar. El profesor es ¿americano? ¿británico?. Yo creo que británico, pero su acento es endemoniado como poco. El buen señor nos pone videos de actuaciones en Carnegie Hall, a Elvis, blancos pintados de negro haciendo de negros... De todo un poco, vaya. Tiene dos hijas que están bastante gordas y vive en un chalet. Eso lo se basándome en la foto que tiene de wallpaper en su portátil, que también tiene narices porque sus hijas se parecen a las de Zapatero. Nada de lo que estar orgulloso, vaya.

También destaca la presencia estadounidense en la clase. Hay tres o cuatro norteamericanas. Una parece la madre de Carrie (la de Brian de Palma... si no la habéis visto no sigáis leyendo porque no merecéis vivir). La otra parece que de un momento a otro vaya a levantarse la boina de leopardo, a sacar de debajo una botellita de Evian y a ponerle agua a su chihuahua en un bebedero portátil. Y la otra tiene el pelo grasiento y escaso, cara de querer matarnos a todos y está obesa mórbida. Vamos, que tiene siempre pinta de que le acaban de robar el cubo de alitas de pollo del KFC de debajo del brazo.

Esta asignatura pertenece al Instituto de Estudios Europeos y de la Diáspora Polaca. Ese departamento es una risa. En la puerta, al salir, lo primero que ves es una pegatina que te dice You are leaving the American sector en inglés, alemán y ruso, cual puerta de Brandenburgo. En la puerta de la oficina donde están los jefazos hay otra pegatina que te da la bienvenida a la Casa Blanca. En fín, un despiporre.


More than a place: Sociological perspectives on globalisation.
Esta asignatura es el desastre materializado. El profesor nunca parece estar seguro de lo que está diciendo, ni da la sensación de saber más que nosotros. Es un profesor que no inspira autoridad alguna. Lleva siempre una chaqueta de felpa con bolas a la altura de los codos (y en los codos), con lo cual me atrevo a decir que está divorciado. También lleva pantalones de pana o con bolsillos. Dan ganas de explicarle que los bolsillos están sobrevalorados, o que la guerrilla no para por aquí. Las clases están basadas en exposiciones orales de los alumnos. Vamos, que es la clase más aburrida del siglo.

La asignatura forma parte del Instituto de Sociología. Como podréis deducir, todos los alumnos tienen pinta de comeflores que en el futuro llevarán náuticos marrones y pantalones de pana con chaquetas de felpa a cuadros.


Between Intimacy and Politics: Modern Polish Literature, Comparative Studies and Translation Theory.
El profesor de esta asignatura es gay y no lo sabe. La clase está plagada de mujeres, todas mestizas (ruso-alemanas, polaco-alemanas, greco-checas...). La asignatura al principio parecía una clase de latín de primero de bachillerato. Luego vimos una película sobre Solidarnosc (Man of Iron, no la veáis, es larguísima además de un truño) y ahora estamos comentando cosas propias de la sociedad polaca. Además, el profesor está obsesionado con las etimologías. Cada vez que dice una palabra tenemos que dividirla (lexema, morfema, bla bla), encontrar su orígen (en latín o griego) y él escribe el enunciado de la palabra latina en la pizarra, completamente orgulloso. Lo que no se es por qué los enunciados latinos en Polonia tienen una palabra de menos. Siempre se deja la segunda persona del presente de indicativo.

La asignatura está en el Departamento de Estudios Polacos Internacionales. Vamos, donde están todas las asignaturas sobre el holocausto.


Misticismo: Indio y de las personas del Libro - una introducción.
Juro que no me he inventado el nombre de esta asignatura.
Yo tenía que convalidarme Teoría y Filosofía Política por alguna asignatura, y surgió ésta. La primera vez que fuí a esta clase juro que no sabía dónde me metía. El departamento está justo arriba del de estudios americanos, en el tercer piso de un edificio en Rynek (el primer piso es la facultad de económicas de la Universidad de Cracovia, creo). En pocas palabras: la muerte tiene forma de escaleras infinitas. Luego llegas a ese extraño lugar y ves cuadros y posters con verduras típicas de Chile, fotos de señores cristianos ortodoxos con pinta de ser muy importantes y cosas así muy místicas. El profesor es un hombrecillo judío de esos con kipa también, bastante gracioso. Dice que quiere que le entierren en Benarés. Habla hindi, sánscrito, hebreo y arameo. Ha ido a la India innumerables veces. Habla de un modo muy relajante. Demasiado. Sobre todo porque su clase es a la hora de la siesta. Pero el hombrecillo me cae bien. Una vez nos trajo tabaco indio que olía a pachuli y lo fuimos pasando entre todos los de la clase mientras él gritaba "SMELL INDIA, TASTE INDIA!!". Puedes estar adormilada después de oír más de cinco frases en hebreo, pero luego se pone a bailar imitando a los Hare Krishna y te levanta el ánimo.

La asignatura está en el Departamento de Estudios Civilizatorios Comparados (¿se traducirá así?). Y porque sé que todos os lo estábais preguntando: el Libro es la Biblia.


Y éstas son las asignaturas que tengo. A falta de algo mejor actualizo con ésto. Ya pondré más cosas cuando haga una incursión a Nowa Huta o cuando consiga recordar los nombres de mis cinco artistas polacos favoritos (con tanta consonante junta es imposible).

Y para los que me preguntáis por las elecciones polacas, os dejo con las primeras líneas del Kraków Post de este mes:

Campaign of hate
Ryszard C., the 62-year-old former taxi driver who shot dead one activist of the main opposition Law and Justice Party (PiS) and slit the throat of another, had set his sights higher. After his arrest, he demanded a press conference, shouting that he had wanted to kill PiS leader Jaroslaw Kacysnki, but his weapons had proved "too small".

Ésto es una fiesta.

martes, 2 de noviembre de 2010

Varsovia

Wars y Sawa son los dos personajes legendarios de los cuales Varsovia (Warszawa) toma su nombre. Wars era un pescador que vivía a las orillas del Vístula. Cierto día, recogiendo la pesca al final del día, oyó una voz dulce y melodiosa (¿habéis visto lo cursi que puedo llegar a ser?) a la par que explícitamente inhumana. Wars acudió todas las tardes a escuchar esa canción que venía del mar, hasta que un día, fascinado por la voz, quiso acercarse a la fuente de la música para ver quién la cantaba. Cuando la vió se enamoró. Era una mujer preciosa, de largos cabellos, esbelta figura... y cola de pez.



Wars, que era un avaricioso, lo planeó todo. Se lanzó al día siguiente al río, con su barquichuelo y la red más grande que tenía. La capturó. La sirena le pidió que la soltara. No se por qué me imagino toda esta escena como una discusión entre dos canis, de estilo "AAAAAI el Wars ehte, que me quiere meté en su caza, zin agua ni naaaaaa!". En definitiva, la sirena convenció a Wars de que no era una gran idea llevársela y dejarla dentro de su casucha de pescador sin agua para dejarla morir si él realmente estaba enamorado de ella como le repetía y repetía. No se cómo todavía, pero la sirena le dijo al pescador que se llamaba Sawa y que ella también estaba enamorada de él. Llegaron a un acuerdo mediante el cual Sawa le cantaría todas las tardes a Wars y él no intentaría pescarla. Y he aquí que la sirena se convirtió en el símbolo de la ciudad (¿?¿?).

Como buena destrozaleyendas, yo sigo pensando que la sirena le comió un poco la oreja al pescador para salvar el pellejo (y su 50% de escamas). Además, qué narices, las sirenas no existen.

Después de esta introducción, pasamos al típico Cosas que ver en Varsovia.

El parque de Chopin
Si alguno de vosotros va a Varsovia en verano o en otoño, no hay que dejar escapar la oportunidad de visitar este parque. Yo fuí en el momento justo, cuando las hojas estaban rojas, amarillas, marrones y verdes. Bueno, cuando había hojas. De hecho, las hojas de los árboles de Cracovia han caído esta semana. Es como un bosque en el interior de una ciudad gris. Porque si Varsovia es algo, es gris.

Eso es el palacio sobre el agua. Mu bonito.

Se le llama el parque de Chopin no porque Chopin fuera allí a tocar el piano, sino porque por lo visto es la persona más famosa de Polonia (como politóloga tengo dos polacos famosos extras a todos vosotros). De hecho, tengo la teoría de que absolutamente todas las ciudades polacas tienen un museo dedicado a Chopin. En Varsovia quisieron salirse un poco de la norma e hicieron el museo (es como la paella de los domingos, ineludible) y el parque. Hay un recinto donde se puede encontrar una escultura del pianista y todos los domingos en verano hay conciertos de piano.

El palacio de cultura
Este edificio es el más controvertido de toda la ciudad. Stalin se lo regaló a la ciudad. Yo lo veo hasta como un gesto bonito. Imaginad que, tras la Segunda Guerra Mundial, el 90% de vuestra ciudad queda destruída. Varsovia es una ciudad completamente nueva, en el sentido de prácticamente todos los edificios tienen menos de 70 años. Obviamente la reconstrucción fue un proceso costoso en el que se hubo de invertir mucho tiempo y dinero, además de esfuerzo. Lo único de Varsovia que conserva el encanto polaco vintage es el centro, que fue reconstruido tal cual estaba antes de ser bombardeado. En resumen: visto un edificio en Varsovia, vistos todos. Desde esta perspectiva, yo considero que ésto es bonito:


Veo un poco tonto que los polacos odien este edificio por ser un regalo de Stalin. A modo de reproche, lo usaron como palacio de cultura y pusieron todo tipo de cosas capitalistas alrededor. Lo otro es que claro, si tienes que odiar todos los edificios que los rusos le regalaron a Varsovia corres el riesgo de odiar tu propia casa, porque la reconstrucción estuvo liderada por Rusia.

Ya ves tú, los polacos. Llegas, planificas su economía, suprimes un poco sus libertades a cambio de garantizar su supervivencia y te odian eternamente.


Stare Miasto
El centro de la ciudad, o lo que es lo mismo, el antiguo centro de la ciudad reconstruído. Se mantuvo la disposición inicial, se intentó mantener el estilo arquitectónico y también la finalidad de los edificios. Claro que las cosas nunca son igual: la columna del rey Zygmunt, antaño de mármol, ahora es de hormigón.

La sirena de Varsovia. Tira agua por debajo cada 5 minutos. Yo digo que tira de la cadena cada 5 minutos.


Todo tipo de monumentos dedicados a la insurgencia durante la Segunda Guerra Mundial y durante la adhesión de Polonia al bloque soviético, a los héroes del ghetto, a los judíos de las fosas comunes, a los judíos de los campos de concentración (estos dos últimos suelen ser los mismos, ¿por qué no economizan?) y a Juan Pablo II.

O todos ellos resumidos en uno

No nos dio tiempo a ver gran cosa porque durante ese fín de semana Gattu y yo caímos enfermos. La fuente infecciosa era la misma gabacha: la mejor amiga de su compañera de piso.

Noticias de última hora. Vuelvo a Valencia el 22 de diciembre y regreso a Cracovia el 5 de enero. Más vale que os portéis bien conmigo en navidad porque el vuelo me ha salido por riñón y medio.