Ayer 29 de octubre, aparte de ser el cumpleaños de mi madre, también fue el día de la República. Se celebra la firma de la Constitución y la disolución formal del Imperio Otomano.
Lo dicho, ayer hubieron bastantes celebraciones en toda Estambul en honor a su patria y tal. Durante toda una semana tuvimos tres barcazas militares ancladas en el Bósforo. Qué segura me sentía yo, seguro que si alguien intentaba robar en mi casa lo volaban de un pepinazo. También llenaron las calles de banderas, fotos gigantes de Ataturk (parecía ésto 1984...) y la gente llevaba antorchas por las calles. Lo juro.
La universidad organizó una velada en la calle Bagdad, donde iban a concentrarse para cantar y celebrar este día, etc. Nosotros, como somos así de reshulones, pasamos de ir. Y menos mal. A las cinco y media cogían el ferry para ir a Kadiköy los de la uni. A las siete quedábamos portugueses y españoles en la azotea de la uni para ver los fuegos artificiales. Un poco antes nos llamó Kasim diciendo que habían interrumpido la circulación de ferrys en el Bósforo hasta las nueve. Todos los de la universidad estaban encerrados en Kadiköy, sin poder salir. Sin poder ver los fuegos ni el desfile por el mar. La sensación de EPIC WIN era bastante intensa. Southies 1, resto de la europa considerada civilizada 0.
Eso es el puente de Ortaköy en pleno apogeo de luces. La terraza de al lado es la de los profesores.
El castillo fue bastante espectacular. Había varias barcazas dispuestas a lo largo de la mitad del Bósforo, y de ellas salían fuegos artificiales, de modo que todo el canal estaba lleno de palmeras de luz. Claro que no tuvo musicalidad alguna ni terremoto final. Supongo que el día que contraten a Caballer lo petará.
Aunque creo que el video es más explícito que cualquiera de mis explicaciones:
Después de los fuegos nos fuimos a casa de los portugueses a cenar. Fue una bonita velada: cenamos, jugamos a oroscupopugu un rato y estuvimos contando chistes alemanes.
El viernes fue la que se suponía que iba a ser la fiesta del año. Sin discusión. Los de la Erasmus Social Network alquilaron la estación de tren de Sirkeci (la más importante y antigua de la parte occidental) y montaron una fiesta allí.
La idea no estaba mal. Nos dijeron que aproximadamente mil erasmus estarían allí (prácticamente todos los de Estambul). Juntaron a todos los de la Galatasaray, la Bahçeşehir, la Bilgi, la Istanbul Üniversitesi, la Marmara, la Sabançi, la Yildiz, la Yeditepe, la Kadir Has, la Işic, la Beykent… vamos, todas las universidades más importantes con mayor representación erasmus estaban allí.
La fiesta empezaba a las 9,30 (SÍ, increíble, lo se). Yo cené a las siete y media o así y a las ocho pasaron a recogerme para ir a casa de Paul, Evelien y Stephan a beber algo. Luego fuimos a casa de Salva (cariñosamente apodada “la comuna”) y vimos que no había intención de irse hasta pasadas unas horas. De manera que el grupo inicial (España, Holanda y parte de Italia) partió hacia la estación de tren. Pillamos dos taxis y, a los dos minutos, se paran en paralelo. Se ve que acordaron darnos vueltas sin ton ni son por callejuelas de Beşiktaş, por eso de que somos guiris y no nos enteramos de nada. Cuando ya llevábamos 7TL en el taxímetro aparecimos en Dolmabahçe Cd. Para que nos entendamos, al palacio de Dolmabahçe se llega en cinco minutos andando desde donde estábamos. Y cuando llegamos a la Sirkeci le pagamos al taxista sólo la mitad del trayecto. Donde las dan, las toman. Hombreyá.
Cuando llegamos allí nos vimos el panorama. Imaginad una estación de tren tomada por hombres turcos. MUCHOS hombres turcos. Entramos y todo el mundo hablaba turco. Y eso que los que no eran erasmus tenían que pagar 25TL para entrar… Entramos a la estación, pillamos las consumiciones y nos encontramos a gente de nuestra universidad. Y no nos separamos de ellos en casi toda la noche. La estación de tren se convirtió en un territorio hostil donde:
- En el momento estabas con un grupo enteramente de chicas, otro grupo enteramente de turcos te asediaba. De hecho, nuestra coordinadora institucional (que también estaba allí) tampoco se libró. - Hacer una cola de menos de media hora para ir al baño de chicas era imposible. Tuvimos que entrar al de los chicos, y dando gracias de que siempre que entrábamos había alguien que conocíamos. - Ninguna de nosotras se podía quedar sola NUNCA.
De todos modos nos divertimos igualmente. Con las surcoreanas es imposible no pasarlo bien, y además hubo reencuentro de españoles y conocí a otros muchos otros españoles que rondaban por allí (por cierto, seis o siete chicos y dos chicas sólo). Casi preferíamos estar en los andenes de la estación hablando con los demás a estar dentro, donde el calor era mortal.
Como iba diciendo, el hecho de estar en territorio hostil no impidió que nos los pasaramos bien...
A las dos y media acabó la fiesta y nos fuimos al puente del Gálata, donde la fiesta mejoró por enteros. Esta vez sólo los erasmus fuimos a un bar donde se podía bailar libremente y eso, aunque aun así nos pasamos el rato sentados al borde del mar, charlando y gambiteando. A mitad de la noche nos comimos un bocadillo de pescado de esos que venden en Eminönu con los informáticos y nos fuimos a casa.
En definitiva, esta fiesta sólo ha servido para que la imagen que tenemos de los turcos se degrade bastante. Me daba igual que la fiesta fuera un campo de nabos (“sausage party” en términos alemanes) mientras supieran mantener las formas. Y la mayoría de ellos se comportaron como si nosotras fuéramos carroña. Que vale, que a algunas les gusta que esto vaya así (cierta polaca se pasó toda la noche rodeada por cuatro turcos y mira, más feliz que una perdiz), pero de verdad, yo los hubiera echado a todos de allí a chorretazos de ácido sulfúrico. Fue una gran lástima, porque se suponía que era una fiesta para reunir a todos los erasmus, hacer amigos y pegarnos la fiesta entre nosotros… y lo único que había era turcos buscando cacho con un inglés que rozaba la desolación humana (sí, me acuerdo de Primo). De hecho, el grupo español paralelo estuvo unido toda la noche y los españoles de la Bahçeşehir fuimos incapaces de volvernos a cruzar con ellos, de tanta gente que había. Al final casi se conoce a más gente maja turca yendo de fiesta a cualquier bareto que acudiendo a las fiestas organizadas.
La foto del día: Salva completamente en su salsa y nuestra coordinadora erasmus a la izquierda (imaginad a Bonet de fiesta, please)
Y ya, no escribo más porque por menos prohibieron YouTube en este país.
BREVES
1. El miércoles es el día de la República. Están engalanando la ciudad con pancartas, banderas, guirnaldas, luces… De hecho incluso hay gente que vende banderas turcas por las calles. Yo todavía no estimo tanto a este país como para tener una bandera. Lo siento en el alma.
2. El domingo tuvimos un bonito Fenerbahçe-Galatasaray QUE NO VIMOS. Y bueno, en Valencia la gente sabe que cuando insisto más de tres veces en una cosa es por algo. Y siempre suelo tener razón. Ahora la gente de aquí ya lo sabe
3. Tengo un examen de economía política internacional en una semana y media… Si no la apruebo en castellano, ¿qué les hace pensar que la aprobaré en inglés? :S
Seguimos con este tema, porque si algo tiene en demasía Estambul es transporte público. Y aun así, nunca es suficiente.
Ferry (IDO)
Visto desde la foto parece muy estable. PARECE.
Hay como una saturación enorme de ferrys en el Bósforo. Te puedes encontrar desde ferrys que van desde Beşiktaş hasta Üsküdar en 6 minutos (de una orilla a la de enfrente) o los que duran casi 20 minutos como el de Kadiköy- Beşiktaş. Eso sí, todos valen 1,5 TL (no llega a un euro por viaje). Los hay realmente absurdos, como el Beşiktaş-Bebek o Beşiktaş-Ortaköy… esos sitios están a cinco paradas de bus o incluso puedes ir andando. Pero bueno. Cada mañana cruzan el Bósforo animaladas de personas en estos bichos. Dentro tienen cafetería y baños. Los baños no son muy recomendables a no ser que uno sea amante de las emociones fuertes, porque son baños agujero style (para los ribarrojeros, Set Aigües antes de la reforma de los baños style) y todavía recuerdo la cara que pusieron las señoritas polacas la primera vez que vieron uno en tierra firme… como para arriesgarse a ello en un ferry. El último suele salir a la una de la madrugada, y el primero a las seis.
Minibús
Hola, la muerte te espera en forma de parachoques incrustado en el cerebelo.
Suelen estar en Anatolia (parte asiática). Recorren un circuito (siempre el mismo) pero con el atractivo de que, si lo ves llegar, puedes pararlo donde quieras. Como un autobús de línea pero con las paradas a placer. Los que conducen esto suelen estar igual de locos que los conductores de taxi o dolmuş, pero el riesgo añadido es que el tráfico en Anatolia suele ser MUCHO peor. La primera vez que fuimos en un cacharro de esos era IMPOSIBLE beberse un frapuccino en su interior. Y no había casi tráfico. Vale un poco más caro (casi 2 TL).
Taxi del mar (Deniz Taksi)
Y el puente de Ortaköy de fondo, tan reshulón él.
Es una lanchita pequeña y cubierta. Tiene como seis asientos, y te subes y le dices a qué parte de la costa quieres ir. Y te llevan. Suele ser cómodo cuando llevas a varias personas de visita y quieres visitar un lugar en concreto de un modo rápido.
Metro
Click para ampliar, aunque se que tampoco os interesa demasiado.
Sí, Estambul tiene metro. Pero va por zonas realmente extrañas. Suele ser útil cuando tienes que ir al aeropuerto Ataturk o al Çevahir (el mejor centro comercial de Estambul, de momento), pero sólo se usa en momentos puntuales. El metro no tiene una red muy tupida, y por ejemplo la parada más cercana a Beşiktaş es Kabataş (veinte minutos andando). Además, las paradas están muy espaciadas entre sí y no resulta muy funcional para moverse en plan turista. Resulta útil si se quiere ir a Levent, a Ikea, a Mecidiyekoy, a la estación central de policía (me sé de memoria el trayecto ya…) o al estadio del Galatasaray. El sistema es igual que en todos los lados, pero el trasbordo se paga. Cuesta 1,5 TL también.
BREVES
1. Mañana partido de fútbol... Turkish people vs. the rest of the world xD
2. Ya soy legal! Tengo un permiso de residencia con mi nombre (bien escrito), los nombres de mis padres y que acredita que estoy soltera.
3. Ver todos los libros que me tengo que leer me resta horas de vida. Cada vez que los reviso me da un minisoplo al corazón. Verdaderos tochacos para asignaturas de un semestre :(
Antes de llegar a Turquía nos hacen firmar una declaración jurada que dice algo así como “antes de un mes me sacaré el permiso de residencia”. Bueno, yo empecé los trámites ayer. Y más o menos vengo a contaros cómo funciona todo aquí a través de este trámite.
Para empezar, tienes que coger cita en internet. La gafada de turno tuvo que aguantar que el sistema se colgara justo cuando estaba intentando imprimir los documentos oficiales, de manera que todo se complicó. Mrs. Sornosa tuvo que hacer de tripas corazón para pedirle a la persona que peor le cae de la universidad que revisara su cita y que intentara averiguar su número de registro. Primer paso: DONE.
Tenía la cita el día 16 a las 15,15. Como no tenía los papeles que debía haber impreso, tenía que estar dos horas antes para sacarlos. Llego dos horas antes de mi cita prevista. Nadie habla inglés. No entendemos ninguno de los carteles en turco. Guay. Le mando un mensaje a Javi preguntando dónde narices se saca el permiso de residencia. Tras un çay de una hora con Kamila en un bar de los aledaños me contesta, y bajo una lluvia torrencial volvemos a la comisaría. Edificio A piso 1. Pues no era tan complicado…
Subimos al piso y el de información nos dice que esperemos, y se va a buscar a alguien que hable inglés. In the meanwhile, Johann Wald intenta ligar con nosotras. Nos llevan a una ventanilla donde un hombre (llamémoslo Malo Ruso de James Bond) nos dice en un inglés un tanto extraño que los estudiantes tienen que esperar hasta las 5 para hacer el permiso de residencia. “Para qué nos citan entonces a las 14,30?”, pregunta Kamila. “Bilmiyorum”, contesta el Malo Ruso. Le explico que yo tenía que estar dos horas antes de mi cita para arreglar lo de los papeles de todos modos, y que si me lo puede hacer ahora. Nos dice “Esperad a que acabe de hacer unas cosas y os atiendo”.
Como esto es un tochopost y si no hay fotos nadie lee, pongo ésta de dos señoritas aplicando azúcar en el çay al borde del Bósforo.
Esperamos a que el Malo Ruso Ocupado consulte su perfil de Facebook y, cuando acaba, nos llama a la ventanilla. Me da un post-it donde pone Tehsin 16.10.2009 15.15’de öpronim amaçli y mi número de registro. Y con un cuño que, por lo visto, lo convierte todo en oficial en este país. Basta con cuñar gorülmüştür en un papel cualquiera y ya se convierte en los tres papeles que tenía que imprimir para que me dieran el otro. Me dice que lo lleve a la reprografía de la policía. Y lo llevo. Pero los de reprografía me dicen que nanay (otro post irá dedicado a todos los trabajadores de reprografías del mundo, que nos odian). Coge el post-it y escribe Randevu pasaport bilfileri ile giriligin bulunamadi diyor ve çikti alomiyoryz (vamos, algo que tampoco entiendo). Y lo escribe en mi post-it cuñado, que es oficial. Voy otra vez a ver al Malo Ruso (esperaba algo de indignación por su parte, el pizpireto ese había escrito en su papel oficializado) y dice “aaaaaaaah”. Escribe el formato de la plantilla de impresión y nos vuelve a mandar a reprografía. Allí el pizpireto de detrás del cristal dice “aaaaah” también y me manda a una ventanilla en un lateral, un tanto siniestra. De hecho, habían dos papeleras. En Estambul NUNCA hay papeleras en NINGÚN SITIO. Y en la ventanilla lateral un jugador de WoW estándar* me toma los datos. Estuvo a punto de registrarme (por tercera vez) como Sarnosa Compas. Y me dan el papel mágico con el que ya puedo sacarme el permiso de residencia.
Salimos Kamila y yo de ese infecto lugar en dirección a la cafetería de la policía. Al salir del bloque A nos encontramos a las nórdicas (representación total: Dinamarca, Suecia y Noruega) que iban tan felices ellas a sacarse el permiso. Les decimos que hasta las cinco nada, y se vienen con nosotras a la cafetería. Dos horas o así de espera, lloviendo a raudales y con Dina enferma. Yupi.
Aquí cuatro estudiantes de Políticas en la clase que no existe, con el profesor que no existe y con un horario también inexistente (Turkish I)
Cuando se hacen las cuatro y media decidimos que ya basta de té y nos dirigimos al edificio. Allí unos cientos de estudiantes esperaban para coger turno para hacer su gestión. Es decir, dos colas: una para el número, otra hasta que te toque el número. Una vez con el número nos sentamos en unos sillones que había en la sala de espera. Y ya saben ustedes lo que dicen: cuanto más cómodos son los asientos de una sala de espera, más te tienes que preocupar. Y sí, allí estuvimos cuatro horas más esperando nuestro turno. Y aún dando gracias, porque Berat y el resto de la gente llegaron justo a las cinco y se quedaron veinte números más atrás que nosotras.
A la hora de estar esperando Berat nos compró galletas. Marie se durmió. Las escandinavas empezaron a contar sus anécdotas y los españoles contábamos las nuestras.
A las dos horas empezamos a adivinar las nacionalidades de la gente que también estaba allí. Marina propuso una conga. Propuesta desechada. Llamamos a Kasim porque habíamos quedado con los informáticos para cenar en Kadiköy (parte asiática), y a la hora a la que íbamos a salir ya no habrían ferrys. Nos pregunta a qué ritmo va la gestión. Javi dice “a nosecuantas personas por cuarto de hora”. Kasim saca la cifra y se oye desde el teléfono “ARE YOU TELLING ME THAT YOU’RE GOING TO STAY IN THE POLICE STATION FOR 400 MINUTES???”. Malditos ingenieros y su manía de calcularlo todo.
A las tres horas una negra le dio un susto a Javi porque se asomó de repente a través de una puerta. Descubrimos que los baños oficiales eran agujero style y decidimos ir a cenar la peor cosa que nuestro estómago ha conocido nunca.
A las cuatro horas empezamos a cantar. Primero los españoles (eso siempre) y luego las alemanas. Primero canciones de los Beatles y luego de los Gipsy Kings. Minou empezaba a hablar con la comida. Christina se fumó medio paquete de tabaco. Dina se dedicó a comer todo lo que le dábamos porque claro, está enferma, tiene que comer galletas saladas (WTF?). Marina volvió a proponer la conga y sólo obtuvo dos votos en contra.
Intenten distinguir en esta foto a portugueses de turcos y de españoles... xD
Yo tenía el número 349. Cuando le tocó a Kamila (el 348) nos pusimos a aplaudir, a silbar, a vitorearla, etc. Toda la comisaría se nos quedó mirando. Eran las nueve y media, una hora bastante intempestiva en Estambul. Luego todos los estudiantes empezaron a hacer lo mismo con sus respectivos. Luego entré yo entre vítores y aplausos. Doy los papeles en la ventanilla y el policía se pone a pasarlos a la base de datos…
Ira
Ira
Mucha ira
Ya había puesto mis datos cuando pedí hora para hacer la gestión. ¿Tan difícil es informatizar las cosas en este país?** Tras un cuarto de hora cuñó mil veces mi papel mágico, grapó las fotos de carnet que Ezra tan cuidadosamente me había dado en el papel y me dijo que ya está, que vuelva el lunes para pagar y que vuelva el martes para recogerlo.
Ganas de matar. La comisaría está en Fatih. Yo vivo en Beşiktaş. De modo que me toca volver dos veces más, esta vez sin perder horas de clase.
Y luego metro, tranvía y caminata hasta casa. Ducha, dolmuş y Taksim. Ritim Roof y de nuevo a casa a dormir.
* Sí, lo era. Ya se que los lectores de este blog que hacen cosas de esas no lo parecen, pero es que a éste se le veía de lejos.
** Otro post para la tecnología en Turquía y la reflexión de por qué todos en este país tienen el mismo tono de móvil (el que viene por defecto de Nokia o el de Samsung).
BREVES
1. Ya tengo la ropa de invierno. Me ha llegado justo a tiempo, empezaba a hacer frío por aquí de noche. Ahora tengo que comprarme perchas xD
2. Justo la semana que más gestiones he tenido que hacer (en correos, en la policía, en la casa) mi compañera de piso está ausente, por Ankara o qué se yo. Menos mal que todo ha salido bien, porque estoy harta de decir turkçe yök.
3. En ocasiones financio cédulas islámicas cuando compro nocilla de dos colores y adana.
Hoy a las 18,00 ha habido un tributo a Michael Jackson al final de la calle Istiklal, en una de las esquinas de la plaza de Taksim. Hemos visto a mucha gente agolpada y hemos ido a ver qué narices pasaba (era la primera vez que íbamos a Taksim tras los disturbios, de hecho muchos cristales de las tiendas siguen rotos, de modo que la preocupación era normal). Y... de repente hemos oído el principio de Beat It. Y todos se han puesto a bailar.
El que grababa era Javi. Evelien también ha hecho su intento de grabar, y mira que es alta, pero el que se ha llevado la palma es Christophe. Un metro y medio de persona y ha conseguido grabarlo todo desde la primera fila. Inusitado.
BREVES
1. Feria del libro antiguo de Estambul. Sin palabras. Me he hecho con un libro sobre la pintura de Gainsborough, edición francesa de 1911, por dos euros. Y a punto he estado de comprar el vinilo de The Dark Side of the Moon de Pink Floyd, pero me sigue pareciendo peligroso llevarlo en la maleta.
2. Hemos conseguido que ocho litros de sangría a la turca sepan bien. Y tenemos el seal of approval de turcos y portugueses. Ya no tenemos que seguir con la sangraki :D
3. Celebré el 9 de octubre con baklava. Triste y dulce a la vez, pero nos atuendamos para la ocasión.
Por si a alguien le quedaba alguna duda de que la UV ha mandado a los más payasos de la universidad a Estambul
Esa es mi calle, Enis Akaygen, con una de las dos mezquitas que tiene (véase el minarete)
No olviden pasarse por Alita de Pollo, el blog del señor Malonda, que está de erasmus en Toulouse. No actualiza mucho, pero cuando lo hace ruedan tanto cabezas como mandíbulas (de la risa, se entiende). Link arriba a la derecha, justo debajo del link a mi Tumblr.
No existe una técnica definitiva para buscar piso en Estambul. Se trata de una de las ciudades más grandes del mundo, de modo que toda referencia es poca. Además, muy poca gente habla en inglés, con lo cual las posibilidades de búsqueda se reducen bastante.
Agenciarse un amigo turco es bastante útil. Más o menos la mitad de los erasmus son becarios del Ministerio y han ido a cursos de inglés en verano en cualquier lugar de esas islas donde comen salchichas y judías para desayunar, con lo cual es más que probable que alguno haya conocido a un turco. Los turcos son como los mosquitos en esta ciudad: están en todas partes. Aun así, el españolito medio siempre estará en los niveles inferiores en las academias inglesas, de modo que asistirá a una clase llena de gente española y no conocerá a nadie de fuera. Así le va a España, que tiene una imagen en el exterior… buf, exquisita. Y ya, ya no voy a despotricar más. En fin, un amigo turco te hará las veces de traductor y de psiquiatra, porque él conoce las miserias de esta ciudad y sabe que es complicado encontrar piso. Además puede recomendar zonas. Y si la opción es una inmobiliaria el amigo turco se convierte en totalmente imprescindible. Negociar con una inmobiliaria aquí tiene muchos ritos, y es preciso hablar con el agente, tomar un té con él, fumar un rato, hablar del tiempo… Demasiadas cosas para que el españolito medio pueda aclararse. Yo creo que nunca había puesto una cara de póker durante tanto tiempo hasta que fui con Sena a negociar los papeles del piso.
Como este post es un tanto tocho os pongo fotos de mi vecindario... Hay muchos gatos. Mi vecino de enfrente les alimenta.
El método básico es internet. Cuando llega agosto o septiembre hay muchos anuncios de estudiantes que se van de Estambul y dejan habitaciones vacías, así como de gente que tenía alquilada una habitación en su casa y ahora busca un nuevo inquilino. Muchas veces ocurrirá que un turco alquila una de las habitaciones de su casa para ahorrarse un dinero en el alquiler. Otras veces algún erasmus alquila un piso a través de una inmobiliaria (muy pocas veces) o de un particular (la mayoría de las veces) y busca compañeros. Todos ellos se anunciarán en internet, vía Craiglist, ijustlanded o a través de anuncios sueltos en foros o lo que sea. Una vez en Estambul el estudiante pringadillo visita todos los pisos de los que ha visto anuncios quedando con el anunciante. Es un trabajo realmente duro, porque intentarán aprovechar al máximo la desesperación de ciertos estudiantes. O incluso alguno regateará. La semana de búsqueda es la peor, y si se llega a Estambul sin piso acordado y sin haber visto nada lo mejor es hospedarse en casa de algún conocido que ya haya llegado o en algún hostal (los hay por 15 leuros la noche en la zona occidental, doy fe) para ir visitándolos.
En cuanto a las zonas, siempre es importante no salirse del barrio donde se encuentra tu universidad. No se trata de una recomendación de seguridad, sino de salud. A nadie le gusta tener que levantarse a las mil de la mañana para coger el ferry que lleva desde Üsküdar hasta Ortaköy y caminar media avenida Çiragan para ir a la universidad de Galatasaray. De verdad. A nadie le gusta coger metro en Sişli y funicular para luego pasarse media hora andando desde Kabataş hasta llegar a la Bahçesehir. Tampoco le gusta a nadie tener que esperar hasta el ferry de las 6 de la mañana porque vive en la parte asiática y la mayoría de las fiestas son en Taksim. Que sí, que las fotos que hay a lo largo del Bósforo de la infancia, juventud, madurez y vejez de Ataturk son interesantes, pero no tanto como para verlas todos los días. También hay que tener en cuenta que los barrios aquí son tan grandes que tienen más barrios dentro o incluso códigos postales diferentes, así que uno puede contentarse con una vivienda que esté dentro del barrio grande. Con esa medida al menos te aseguras un trayecto andando de un máximo de media hora (o dos paradas de autobús como mucho). También hay gente que vive en otros barrios, pero al límite. Esa también es una buena opción.
Este gato es el más impaciente de todos. Está bizco. Le llamo Xavi cariñosamente xD Y sí, ese cubo que hay debajo de la ventana es el tamaño estándar del yogur en Turquía.
Existe la opción de alquilar una habitación amueblada o por amueblar. Si no está amueblada se puede acudir al siempre socorrido Ikea (está en la zona occidental, pero no se donde) o a tiendas de segunda mano. Dichas tiendas son muy peculiares, se puede encontrar de todo. Por 100 euros puedes tener una habitación entera (cama, sábanas, colchón, mesa y armario). El precio se puede incluso reducir porque las tiendas de muebles tienen parte de la mercancía en la calle, de modo que sacarte una silla gratis depende de tu rapidez y de tu conocimiento de las callejuelas. Hurgar en la basura no está prohibido, con lo cual los realmente desesperados tienen otra opción.
El precio de alquiler rondará entre los 200 y los 300 euros al mes sin gastos. Sin embargo, aquí el agua y la luz están muy baratas. El gas es lo más caro, y hay que usarlo con responsabilidad. En el mejor de los casos el alquiler incluirá los gastos. Y hay que tener muy en cuenta que en Estambul el precio no lo fija la casa, sino la zona: cuanto mejor y más céntrica sea la zona, más cara estará. Aunque sea un cuchitril.
Por último, nunca hay que olvidar que estás buscando piso en una de las ciudades con mayor población del mundo, que se encuentra entre dos continentes y que está infestada de inmobiliarias (emlaks), de modo que no se puede perder la esperanza. Añadamos tres puntos más de dificultad si la universidad a la que se va a asistir es privada, porque siempre tratarán de enseñarte pisos chungos para que prefieras ir a la residencia ultrachuli que tienen (en mi caso: 400 euros al mes por una habitación con baño compartida y con cocina común, y situada en el culo del mundo… un maldito robo). Además, no se cual será el caso de las otras universidades, pero en la mía la universidad cobra comisión si el piso que encuentras es a través de sus ayudantes, de modo que eso hace que el precio del alquiler suba 50 euros más al mes.
Esta foto nuestra en la cafetería de la facultad la pongo para daros envidia a vosotros y eso. También para que mi madre vea que no estoy gorda cual manatí.
Eso es todo, chavales. De momento.
BREVES
1. Sí, Estambul es el centro del mundo en este momento o algo... Primero se inunda y luego se llena de antisistemáticos. Pero los conflictos no se están produciendo en donde yo vivo, sino en el centro-centro de Estambul. De manera que me basta con no pasarme por allí y ya está.
2. Ya nos sabemos el nombre de muchos alimentos en turco. Por fín sabemos lo que comemos! :D
3. Las clases son más o menos como en Valencia. Haré un post al respecto sobre lo agobiada que voy con los plazos de entrega, los midterms y demás chorradas.
Esto es un día común en la vida de un estudiante erasmus italiano en Turquía. Doy fe. Si a ello le añadimos que los turcos hablan inglés mucho peor la diversión está asegurada xD
Esto es un día común en la vida de un estudiante erasmus italiano en Turquía. Doy fe. Si a ello le añadimos que los turcos hablan inglés mucho peor la diversión está asegurada xD
BREVES
1. Nuestros profesores tienen nombres tan raros que acabamos llamándoles como los de la UV, dependiendo de a quién se parecen más en la manera de dar clase. De momento tenemos a un Gil Manuel y a un JR
Esto es un día común en la vida de un estudiante erasmus italiano en Turquía. Doy fe. Si a ello le añadimos que los turcos hablan inglés mucho peor la diversión está asegurada xD
BREVES
1. Nuestros profesores tienen nombres tan raros que acabamos llamándoles como los de la UV, dependiendo de a quién se parecen más en la manera de dar clase. De momento tenemos a un Gil Manuel y a un JR.
2. Que me venga Kasim y me pregunte, con una cara super seria "Moza recia, puedo cubrirte?" no tiene precio. Los españoles les estamos enseñando castellano a los turcos y ahora todos hablan como Joaquín Reyes.
3. Tenemos YouTube ya. También P2P a una velocidad bastante buena y de gratis por la tarde y noche. Spotify tendrá que esperar, porque cada vez que lo hacemos funcionar los suecos se enteran de que estamos fuera de la beta. El asunto pronto requerirá de la IT crowd de la Bahçesehir, y nadie se atreve a entrar en ese departamento de momento. Un montón de turcos gordos con cascos jugando al WoW dentro de una sala donde pone "Developers' Place" acojonan.
Siempre que alguien me pregunta qué tal es Estambul yo siempre digo ‘diferente’. Todo el mundo se piensa que es una cuestión de cortesía o algo, pero es que es la palabra que mejor lo define. Diferente. Es lógico que tengamos situaciones que en Europa serían imposibles. Y como que todos me preguntáis a qué me refiero cuando digo ‘diferente’ os ilustraré, pero solo un poco.
- Las tiendas no tienen cerdo. Los fruteros exhiben con orgullo piezas de fruta pasadas, tocadas o demasiado maduras. Comprar pescado requiere negociación en un mercado donde todo el pescado está al aire (se compra el pez que menos moscas tiene encima), o acercarse al hipermercado más cercano (que, en ocasiones, no venderá pescado). Los vendedores no tienen ningún reparo en sacar su mercancía a la calle, aunque ocupen todo un tramo de acera. Los vendedores de helado lo sacuden y voltean en el aire con una barra de hierro mientras golpean unas campanas. Puedes caminar por la calle y comerte unos mejillones crudos. Hay niños trabajando en los bares. Ciertos supermercados son un caos. Una vez vimos en un Carrefour, durante la temporada de la vuelta al cole, a los empleados subidos a los mostradores del material escolar pidiendo calma a la gente, que se moría por comprar libretas baratas o dios sabe qué. Repartieron el material cabalgata style: entregando cajas a la muchedumbre desde lo alto.
- El tráfico… no sabría siquiera como describirlo. Los semáforos no sirven para nada, los pasos de cebra tampoco. La gente aparca en las medianas, en las plazas, en parques e incluso en medio de la calle. La gente adelanta en las curvas, circula en sentido contrario o hace marcha atrás en intersecciones donde se cruzan 5 calles. A veces tres carriles se convierten en cuatro. Las limitaciones de velocidad son totalmente ignoradas. ¿Qué se puede esperar cuando la propia policía aparca en plazas, debajo de monumentos o deja el coche parado el tiempo que le da la gana en un callejón? También es probable que el conductor de un autobús o de un dolmuş se baje del mismo y desaparezca durante unos minutos, en medio de la nada, sin motivo aparente o para hablar con alguien que conoce. Sin ir más lejos, anteayer encontré una furgoneta aparcada en la esquina de mi calle, sobre unas escaleras. Pokerface.
- Los hombres se dan dos besos cuando se ven. Algunos sólo se dan la mano. Es normal ver cómo un hombre pasa el brazo por el hombro a otro y continúan caminando, incluso si no se conocen de nada. En las aceras, si una mujer se cruza con un hombre es ella la que se aparta. Incluso si una mujer va a salir de un sitio y un hombre va a entrar, ella debe dejarle entrar primero. Los camareros siempre se dirigirán al hombre a la hora de preguntar cualquier cosa. A pocas mujeres se las ve trabajando, quedan relegadas a cajeras de supermercado y a veces ni eso.
- Las calles siempre están repletas de gente. Todos esperan hasta el último momento para apartarse. Pocos padres controlan que sus hijos no molesten al transeúnte, y es complicado que no se te estampen unos tres en un trayecto aleatorio (y hoygan, las cabezas de los niños turcos son durísimas).
- No diré que los turcos huelen mal, diré que consideran la higiene como algo opcional.
- Si te quedas sentado en el WC mientras tiras de la cadena notarás que un chorrillo de agua te va directo al culo.
- Gargajear y escupir en medio de la calle no está mal visto.
Dormir en la calle tampoco lo está...
- Las casas no tienen bidé. En muchas ocasiones la ducha está en medio del baño y no tiene mamparas ni nada que la separe del resto de las cosas. Se duchan al lado del WC, o al lado de la pila… Y doy gracias a que la mía tiene una ducha como es debido.
- Cada 4 horas se oyen a los mulás rezar por los altavoces. La primera llamada al rezo es a las cinco de la mañana. Vivo entre dos mezquitas. Yupi.
- Cuando vas a una casa te encuentras con que todos los zapatos están en la puerta. En el rellano o nada más entrar en la casa, pero en la puerta. SIEMPRE hay que quitarse los zapatos cuando se entra a una casa. En la mía también, of course, que para eso limpio.
Eso es todo, másmenos.
BREVES
1. Nos hemos granjeado el odio de todas las clases a las que vamos porque (oh, qué lástima) al haber estudiantes erasmus los profesores están obligados a dar clase en inglés. Panda de malfeineros, PUES NO TE COJAS ASIGNATURAS EN INGLÉS!
2. El tiempo aquí está bien. No vamos en barca, como vosotros. Aun así, nos han dicho que estas temperaturas no son muy usuales en esta época del año y que el frío va a venir pronto.
3. La uni no nos deja hacer NADA sin su supervisión. O eso o los que trabajan en la oficina erasmus no tienen amigos y se nos pegan. Qué pesadilla.
Ante la insistencia por SABER de todo el mundo, procedo a ilustraros con el tema que más preocupa en España. Porque no, no me preguntáis si como bien o si paso frío, no… vais a lo que vais, panda de desalmados.
Estambul puede ser una gran ciudad para según qué cosas, pero no para ligar. Los turcos tienen una extraña concepción del mundo: su población se compone de cuatro hombres por cada mujer, de modo que incluso las más feas serán atacadas. Hay verdaderos despojos humanos entrecejados o mujeres de gargantuelesco tamaño con varón, de modo que es así. Ir de fiesta sin que nadie te asalte es imposible.
Los trucos a seguir para que ningún turco se ponga pesado contigo son:
1. Ir siempre con un grupo en el que hayan siempre los mismos chicos que chicas. En el momento ven que bailas con un chico no se te acercan 2. No mirarles a la cara. 3. Mover el culo se considera provocativo. Se considera que la chica que lo hace es fácil. 4. No hacer ningún gesto extraño, porque a saber cómo lo interpretan ellos. Por cierto, el símbolo de “basta” (mano plana hacia abajo y movimiento horizontal brusco) aquí significa “quiero más”. No es una ironía. 5. No vestir con grandes aspavientos. A las chicas que van con falda les piropean por la calle, la gente mayor les mira mal y suelen ser miradas de arriba a abajo de una forma bastante descarada. Por tanto (y esta ya es una cuestión de seguridad) no es recomendable recorrer las calles de noche con falda o escote.
También bailar aquí tiene sus cosas. Se baila siempre de frente, porque en el momento le das la espalda a algún chico te hace el “nasty dance” (la palabreja no es mía) y no te suelta en toda la noche. Si te coge de la mano también la has cagado. Y si te pregunta si quieres sentarte y lo haces TAMBIÉN la has cagado. Porque ahí se produce el enroque. Y así os vais a pasar toda la noche: baile, descanso, charla, enroque, baile, descanso, charla, más bebida, enroque, baile, descanso, charla, más bebida, enroque. Las más avispadas no dicen nunca su nombre de verdad, porque Turquía será un país subdesarrollado en la mayoría de las cosas, pero Facebook lo conocen. Y te encuentran en menos dos segundos.
Y ya me diréis cómo narices te vas de fiesta con todas estas restricciones. Acabas bailando una especie de danza extraña desustanciada mirando al suelo, al menos hasta la segunda cerveza. Por otro lado, los turcos se piensan que pasamos de ellos para ponérselo difícil. En plan “sabemos que somos escasas y queremos que nos hagan la pelota”. De manera que es bastante fácil encontrarse a un turco presumiendo rollo “hoy me han hecho la cobra dos tías” o “hoy cuatro me han dicho que no”. La madre que les parió.
El panorama se presenta negro, pero sobreviviremos. De verdad. Suele ser útil ligarte a alguien para que él se vea obligado a regatear el precio del taxi por ti y esas cosas (recordad que llevamos un mes aquí y sólo sabemos decir "hola", "gracias", "uno dos y tres", "ésto", "un ticket" y "carpa"- y porque se dice Jhavier o algo así xD).
Créditos: Experiencia colectiva propia (el enroque), Burak de la oficina erasmus (parte del “nasty dance”) y Umut y sus amigos para todo lo demás.
PD- Igual lo próximo es un acercamiento a los métodos de ligue de los italianos. De verdad, tras sólo un día de mera observación me hallo anonadada. Todas las nórdicas son una panda de incautas.
Mi universidad es la Bahçesehir Universitesi. Cualquiera de las fotos que busquéis en Google va a ser más fidedigna que las que yo pueda colgar. Está situada al lado del Bósforo, y cuando digo al lado quiero decir eso. Imaginad la terraza de la cafetería de Tarongers situada donde la terraza de L’Estimat o cualquier restaurante de la Malvarrosa. Pues eso. Cuando hace buen tiempo sacan una especie de pufs que puedes coger para tirarte por el césped y estar al solecito. En resumen, que con una terraza con tal atractivo es un poco duro ir a clase. Luego también hay una cafetería que es un poco más… más. Ahí ya los zumos te cuestan sus 2 euros. De todos modos ser erasmus tiene sus ventajas, y gracias a ser tan simpaticones y esas cosas nos dejaron ver el partido de la selección española de baloncesto contra la turca, en asientos de caña y con cojines. Como señores de bien.
En cuanto al interior… no se cómo describirlo sin citar las palabras de Marie, una erasmus alemana. Dijo que más que una universidad parecía un hotel. Tiene muchas ventanas, con lo cual ves el mar desde casi cualquier lugar. También tiene otra terraza en el tejado, con palmeras y banquitos. La oficina de relaciones internacionales es el triple de grande que la nuestra, y tiene un dispensador de agua, sofá, libros con información sobre Estambul (la gente, la arquitectura, la historia…) y un calentador de agua para hacerte un te o un café si te apetece. Las primeras semanas prácticamente vivimos en esa oficina y oye, se está cómodo. La sala de informática tiene muchos ordenadores sueltos, todos bastante nuevecitos y que no se cuelgan cada cinco minutos, y unos 6 Mac integrados. También hay una tienda de merchandising de la universidad, pero nada que ver con la Tenda de la Universitat. Hay DE TODO. Tazas, gorras de chico estilo deportivo, gorras de chica con brillantina, banderitas triangulares con el nombre y la mascota de la universidad (en algo se tenía que notar que el capital es americano), etc. Tenemos peluquería, periódico universitario, unidad de emergencias, sala de cine y estudio de grabación. Por toda la universidad hay pantallas grandes anunciando las noticias y el tiempo (algo así como el quinto piso del aulario norte pero en toda la universidad). Gracias a esas pantallas me enteré del retorno de la Houston, de lo de Semenya, de muchos resultados del fútbol en España, etc. (pero se agradece la intención xD). Para entrar a la universidad tienes que pasar el carnet por un lector, y las barras se abren, rollo Mestalla. Si no eres de la universidad y eres un visitante tienes que dejar tu identificación en la zona de seguridad y, al salir, enseñar la tarjeta de depósito que los guardias te han dado. Nosotros decimos “ERASMUS!” y nos dejan pasar.
Igualica que la nuestra
En cuanto a la gente, el microclima erasmus es un tanto difuso. Sin embargo, al ser una universidad bastante pequeña, se ve bien quién es el que parte y reparte. Tenemos al típico quarterback, al típico tipo popular que es presidente de nosecuantas asociaciones, a la chica guapa y rica… aunque bueno, aquí todos son medianamente ricos. La UV no pensó que hacernos pasar un año en una universidad privada en uno de los lugares más privilegiados del mundo puede hacer que nos entre una depresión al volver y ver los cuatro bloques naranjas de Tarongers. Pero bueno, no me quejo de que me mimen.
El puerto de Besiktas está al lado. No es importante, pero es bonito.
Ya escribiré un post quejándome de los profesores cabrones y eso. Hasta el día 25 (el inicio de las clases) todo perfecto.
Y aquí mi calendario académico. Para todos aquellos que me lo pidieron para ver mis... no se si llamarlo vacaciones.
BREVES:
1. Ya he estado en Asia. Y es una mierda. No esperéis que os lleve. 2. Los turcos están locos. 3. Esta mañana hacía mucha calor y ahora hace frío. Y yo con un vestidito de verano. Guay.
Tras 3 días buscando piso hemos usado la mitad de las transportes de esta ciudad. De momento somos un poco pringadillos porque pagamos el transporte con el precio íntegro (1,5 TL por cada billete), pero dentro de una semana nos darán una tarjeta con una especie de pila de botón gigante para que nos cueste más barato todo, una Oyster pero a lo cutre y con descuento. Aun así tampoco nos preocupa mucho tenerla, porque una lira turca equivale a 50 céntimos de euro… Así que se puede decir que aquí el transporte es muy barato.
El tranvía (tramway) Recorre la ciudad desde Klablabla (el nombre es muy complicado y no lo recuerdo) hasta Kabatas, que es la parada de nuestra universidad. En resumen, va desde los interiores recónditos no visitados de Estambul (tampoco tenemos la intención de visitarlos en breves) hasta el Bósforo. Es como el de Valencia: en hora punta está lleno hasta los topes, en horas no puntas te puedes sentar y siempre hay un cani que pone la música del móvil a tope. Hay un tranvía nostálgico que recorre la calle Istikal, que es el que siempre sale en los anuncios de Estambul. Va desde Taksim Square hasta Tünel, que es un tunel (hahahahaha ).
El bus (otobus) La ciudad está construida sobre colinas, con lo cual podéis adivinar lo complicado que puede resultar conducir por ella. Hay calles con unas cuestas espectaculares. Pues bien, podéis adivinar también lo que supone ir el bus por Estambul: cada vez que el conductor acelera, cambia de marcha o hace un stop corres el peligro de caer al suelo. Los buses van dando golpes continuamente, salvo en lugares planos.
El taxi (taksi) Si alguien se siente perdido en esta vida y no sabe qué es lo que más quiere o qué momentos de su vida han valido la pena… le recomiendo un taxi turco. Al ir dentro se te pasan por la mente todos los momentos felices que has vivido, porque es una de las experiencias más inseguras de tu vida. Nosotros cruzamos la avenida de debajo de Ayasophia a 100 km/h (cuando marcaba 50 de velocidad máxima). Para los de Valencia, imaginad cruzar el puente de Calatrava a 130 km/h. Una bestialidad. Además conducen pegados al de delante y no tienen consideración alguna por los peatones. Los pasos de cebra son totalmente inútiles: los peatones se han acostumbrado a que los coches no paren para dejarlos pasar y cruzan por donde les viene en gana. Ayer casi perdemos a Javi bajo las ruedas de un Range Rover.
El funicular (fünikülar) Subimos al que va de Tünel a Taksim. Es muy gracioso, porque en la entrada de la estación de Tünel no pone Tünel… Çiriçi ponía en la entrada de esa parada. Y como yo no se turco pensaba que ese era el nombre de la parada. Pues no, çiriçi es entrada en turco xD Menos mal que iba con Javi, que además de parecer turco asimila el idioma bastante bien, y me calmó.
Me quedan transportes por probar, como el ferry o el teleférico. Cuando los haya probado os contaré el acojone.
BREVES
1. Todo el mundo conoce a Messi. 2. Fotos chorras en Facebook. Lo se. 3. Ayer primera fiesta erasmus. Dobles de cerveza a menos de euro y medio. No hase falta que me dises nada más.
Se que es un rollo que no hayan fotos, pero no tengo cámara todavía :(
Llegamos a Londres acojonados ante la perspectiva que se nos abría ante los ojos: una Estambul devastada e inundada hasta los topes. De hecho tuvimos que ver como Estambul desaparecía sin más de las pantallas de vuelos salientes tres horas antes de facturar. Y luego llegamos aquí y hace un solazo que flipas. Que nadie se preocupe: hace calor, hace sol y ésto está lleno de turistas.
Lo de los aeropuertos... bueno. Menos mal que abrazamos la fe del homeless rápido. Encontramos un banco cómodo para dormir y allí nos quedamos hasta las 3,30 o así, que fue cuando facturamos la maleta y cambiamos algo de euros a liras.
La llegada a Sahina Göhçen fue un poco más traumática. El aeropuerto es minúsculo, es como Manises pero en cutre. La gente que trabaja allí no parece trabajar allí, y los que no trabajan allí parecen trabajar allí. Y fue allí donde aprendimos que en el momento le miras a los ojos a un turco… te habla.
No sabemos qué nos intentan vender, qué nos dicen, qué nos preguntan… aquí casi nadie habla inglés. Como mucho los más jóvenes. Ayer estuve en un ciber (como buena inmigrante) y, cuando tuve un problema, el tío de la caja salió a la calle, pegó un grito preguntando si alguien hablaba francés y en cinco minutos me trajo a un alemán que sabía turco para poder entender qué decía.
Algunos directamente nos dejan en paz. Por lo visto, Salva puede llegar a parecer un turco por su aspecto. Marina y yo no lo parecemos EN ABSOLUTO. Y Javi… Javi se ha integrado completamente. La gente le habla en turco. El otro día una mujer inglesa intentó pagarle una botella de agua pensándose que el dependiente de la tienda era él.
Breves:
1. Los mosquitos aquí parecen sacados de Jurassic Park. 2. Ayer celebramos el Ramadán (LOL) comiendo queso de cabra rodeados de fundamentalistas. Y mola, oye. 3. Hoy vamos al consulado a decirles que estamos aquí y que en caso de catástrofe cuenten con nosotros. 4. La humedad es horrible.
Ya iré poniendo más cosas. De momento sólo ésto para tranquilizar a la población. Cuando tenga internet propio actualizaré con más frecuencia.
Debería haber una convención mundial del equipaje donde se estipulase el número idóneo de zapatos en función de tu destino y del tiempo de estancia.
En cambio, aquí estoy: toda la tarde quitando y metiendo cosas sin saber si quitar las mangas cortas y las largas que llevar
Aparte vienen los problemas del ocio. Tengo muchas horas de vuelo y espera por delante. La parte positiva es que llego el portátil en la mochila, pero claro, sacarlo para luego meterlo todo y dejarlo igual de incrustado que en su posición original va a ser… arduo. En definitiva, dentro del portátil hay muchas películas y el episodio 7 de Defying Gravity, de modo que en el momento encuentre un enchufe libre seré feliz.
Pero, ¿y cuando no haya enchufe? DRAMA.
Los libros ocupan mucho y pesan. Por fortuna los comics no. Pero claro, ¿cuál llevar? ¿qué compensa más: llevar un comic book o llevarte un tomo? Por un lado tienes la ligereza del comic book, pero se acaba antes de leer; por otro, no todos los tomos son iguales, y algunos pesan más que otros (pese a que te proporcionan más horas de lectura).*
También me ha gustado mucho explicar a mi familia que en mi mochila no caben más cosas porque está llena de periféricos. - ¿Periféricos de qué? - Del portátil. - ¿Y todos esos cables son realmente necesarios? - Sí .__.
Como pueden ver, son los justos y necesarios
Hoygan, pues a Londres me llevé un disco duro externo y llevaba muchos más cables.
Hay guías de conversación que pesan más y la gente se las lleva por si “surge”. (EJEM)
Gracias Toñi xD
No puedo acabar el post sin hacer mención a mi peluquera, que me ha regalado botecitos pequeños para sobrevivir los primeros días. Por cierto (oh drama), mi madre considera que el acondicionador del pelo es INNECESARIO!
Prescindí de la crema de manos, de la de los pies y del gel de piernas cansadas… PERO ESTO?
Y ya. Este fin de semana más y mejor.
* Si a alguien le interesa el final de este debate… La decisión perfecta era meter dentro de la mochila el 3 de Pluto. Pero claro, no existe. La solución alternativa era el 2, pero adquirirlo en la ciudad debo y una maleta que hacer tengo. Dejo el tema abierto a discusión.
Mi casa ya empieza a parecer un lugar normal, con todo ordenado y con menos de mis trastos de por medio.
La maleta creo que es el principal inconveniente... Llevo una mañana entera quitando y poniendo cosas en montoncitos, sin saber exactamente qué llevarme ni cuántos pares de zapatos podrá incluír el peso mínimo.
La primera cosa que un erasmus español en Turquía tiene que tener en cuenta es que va a poder dejar mal a todos sus compañeros que se quejan del papeleo. Se trata de una irritante constante: todos los erasmus, antes de irse, se quejan de todos los documentos que tienen que presentar. Tranquilo, erasmus en Turquía, porque tú los ganarás A TODOS. A modo de ejemplo, los documentos que tuve que entregar yo fueron:
- El nombramiento como erasmus.
- Dos fotocopias del pasaporte.
- El pasaporte en sí.
- 58 euros.
- Formulario de solicitud de visado.
- 14 fotos tamaño carnet.
- Declaración diligenciada del trámite de permiso de residencia.
- Application form de la BU.
- Certificado de plaza Erasmus.
- Contrato de estudios aprobado por la UV.
- Contrato de estudios aprobado por la BU.
- Contrato de estudios procesado informáticamente.
- Expediente académico.
- Seguro de vida.
- Una ficha con mis datos personales (me preguntan hasta la confesión religiosa).
- Fotocopia de mi libreta del banco.
- Un certificado del banco que acredita que mi cuenta, en efecto, es mía.
- Otro certificado que acredita que, en caso de que me pasaran cosas malas, alguien se haría responsable económicamente.
- Carta de invitación de la universidad de allí.
- Impreso de aceptación de las condiciones económicas.
- Declaración jurada en la que juro no recibir subvenciones bajo unas circunstancias de un artículo que ahora mismo no recuerdo.
- El contrato de subvención de movilidad de estudiantes con fines de estudios.
- La declaration for residence permit.
- La confirmación de la llegada.
Todos estos papeles te legitiman para burlarte de los demás erasmus (”ya ves, pues si tú ni siquiera vas a salir de Europa“, “¿y te quejas de papeles cuando tú no tienes que pedir un visado? anda vetedondenotepuedaver“).
Hay que hacer fotocopia de todo por si pasara cualquier imprevisto, y durante el viaje es conveniente tenerlos a mano y bien organizados, porque entregar el contrato de estudios al hombre que está facturando tu maleta está MAL.