Antes que nada, os digo que todas las fotos las tiene Natalia. Yo solo tengo dos y son... no se si representativas.
El viaje comienza. Me voy a la Kraków Glowny a encontrarme con Patryk. Después de gritarnos "CANIIIIIIIIIM!!!!" ("cariño" en turco) enmedio de la estación en una demostración de lo heterosexual que iba a ser el finde, viene la conversación del horror.
P: ¿Qué billetes hay que comprar? ¿Dónde están las taquillas? ¿El tren está arriba?
A: ¿Nunca has cogido un tren en los 23 años que llevas viviendo en Polonia?
P: No.
(great)
[acompaño a P a las taquillas a que compre los mismos billetes que yo había comprado el día anterior, checamos la pantalla de las llegadas y salidas para ver que andén nos toca]
A: OH DIOS MÍO NUESTRO TREN NO ESTÁ EN LA PANTALLA!
P: OH MY GOD OH MY GOD UNBELIEVABLE!!!
A: ¡Vamos a coger el tren ese que sale a las 10,15 que va a un lugar raro pero que seguro que pasa por Lodz!
P: Pero esa ciudad (totalmente impronunciable) está hacia el sur, y Lodz está hacia el norte...
A: ¿Y qué hacemos?
P: Bueno, vamos a cogerlo porque hay trenes que dan un rodeo y luego van hacia arriba.
Cogemos el tren.
A la hora y media de estar en el tren pasa el revisor y nos dice que qué narices hacemos en ese tren, si vamos en dirección contraria. Nos sugiere que bajemos en la siguiente parada y que tomemos el primer tren de vuelta a Krakow, y que se queda con los billetes para asegurarse de que pagamos el importe del trayecto que ya habíamos hecho en ese tren. Promete volver al acabar la ronda de revisor. La mujer que teníamos sentada delante resultó ser una profesora de geografía, y empezó a meterse con Patryk diciendo que qué vergüenza, que con lo mayor que era y todavía no sabía nociones básicas de geografía polaca, que ya le valía, que estaba desconcertando a su novia guiri del sur [esa es la parte buena, su novia era yo WTF?] y que ahora Polonia me iba a parecer un país desastroso y super confuso (lo és). Que Polonia tenía esa reputación por culpa de gente como él.
Que de hecho tiene pecado... estábamos volviendo a la ciudad de Patryk y él ni siquiera se había dado cuenta. Como el paisaje está siempre nevado y con los mismos árboles...
Vamos, que cuando el revisor volvió y se vió el percal nos perdonó el dinero del billete y nos devolvió los nuestros porque le dimos toda la lástima del mundo. Bajamos en una ciudad llamada Bochnia y compramos los billetes de vuelta a Kraków. Claro, cuando le escribí a Natalia y le dije que llegaríamos tarde porque nos habíamos perdido y estábamos en Bosnia se quedó muerta. Me dijo que por qué no había cogido el tren con Patryk. Yo le dije que ése era el problema, que había cogido el tren con Patryk.
En fín, tras 5 horas de viaje llegamos a Lodz a la hora de cenar. Fuimos a un bar en Konstantinów, el pueblo de Natalia. Nada más triste. El bar era el bajo de una casa normal pero convertido en bar. El bar en sí estaba bien y la cerveza era super barata. Allí conocimos a Polaca 1, 2, 3, 4 y a Polaco 1 y 2 (no recuerdo los nombres). Era la fiesta de bienvenida de una de ellas que acababa de volver de Uppsala, donde estaba haciendo unas prácticas.
Volvimos a casa y allí hice mi primer hamijo. Saqué la Pokédex pero no me dió resultado. La MasterBall que siempre llevo encima por si ocurren cosas como ésta tampoco. Menos mal que mi ingenio y deducción son infinitos y estoy hecha toda una Sherlock.
PRIUM PRIUM PRIUM PRIUM UN VENOMOTH SALVAJE APARECIÓ!
No llega a estar muerto y me come.
Al día siguiente nos levantamos pronto porque había que coger el bus de las 11, aunque acabamos cogiendo el de las 12. Fuimos al palacio Herbst y a la correspondiente fábrica. Y luego nos encontramos con Ania, otra erasmus de Estambul del año pasado, y fuimos a comer algo turco en plan celebración. El bar de siempre estaba cerrado y fuimos a un restaurante serio a comer iskender y adana kebab. Entre el desayuno y el atracón turco que nos pegamos parecía que íbamos a reventar. De hecho NADIE pudo acabarse la comida. Menos mal que teníamos cháchara para rato.
Por la tarde nos fuimos a Manufaktura de rebajas. Dió la casualidad de que estaban haciendo los castings para el Mam Talent! (el Poland's got talent!) y estuvimos un rato viendo los frikis polacos cantando. Nada que envidiar a los españoles, aunque lo cierto es que eché de menos un APM? polaco o algo. En resumen, todos cantaban muy mal.
Cenamos hasta morir (y eso que Patryk está a dieta) y fuimos a Lodz Kalinska...
Qué decir... Vamos por puntos:
1. Natalia tiene un novio que no habla pero que te invita a cervezas para compensar. Todos sus amigos hicieron lo mismo porque ninguno hablaba inglés. Desastre. Yo no recordaba que Patryk y Natalia tuvieran tanto saque.
2. Patryk baila de una manera bastante... digamos particular. Y eso es algo que no recordaba.
3. El bar en cuestión era un campo de nabos, pero dado que la escena básica estaba protagonizada por Patryk y yo bailando enmedio de cuatro tíos gigantes... pues éramos lo menos heterosexual que esa gente había visto en mucho tiempo.
4. Conocí a la versión polaca de Joseph Gordon-Levitt. Muy mono.
5. Cuando vino Grczeczek (el hermano de Natalia) a recogernos había mucho hielo en el suelo. Tanto que había que empezar a frenar a una distancia exagerada de los semáforos si estaban en rojo. La cuestión es que muchos semáforos no eran demasiado visibles por la niebla. Y claro, frenar despacito no evita que el coche resbale. Y acabamos resbalando tres veces y frenando en una intersección. Moraleja: los semáforos en Polonia son, ya de una vez por todas, optativos.
6. Que hagan un especial Españoles en Lodz porque la verdad es que es una pasada. No he visto a gente tan extraña en la vida. Todos hombres sin afeitar y siempre juntos, como una manada de gacelas Thompson. Mirando a todos los demás con extrañeza, como si les fueran a robar el vaso de cerveza. Contemplando los cuadros en las paredes mientras los comentan. Un show.
Volvimos a casa bastante tarde, pero nos lo pasamos çok güzel. Cotorreamos muchísimo y nos hicimos esos intercambios de información post-erasmus que taaaanto molan. Eso sí, al llegar a casa de Natalia todos nos quedamos dormidos en el momento en el que golpeamos la cabeza contra la cama.
Por la mañana otra vez: desayuno monumental y salida hacia la estación de tren, ésta vez con mayor éxito. Cinco horas de tren de vuelta, ésta vez sin percances ni cambios repentinos, pero con una niebla que nos ha dejado media hora enmedio de la nada.
Y eso ha sido todo... por supuesto, menos interesante que el anterior pero más emocionante y desastroso.
ACTUALIZACIÓN: Se me ha olvidado comentaros que la madre de Natalia se ha dedicado a cebarme todo el tiempo porque quería comprobar si con más comida de la que me dió la otra vez que fuí seguía sin engordar. Me he sentido un poco conejillo de indias .__.
PD- He unido el blog turco a éste. Era un lío y decidí que juntarlos es una buena idea. Además, estuve leyendo el otro y me estuve riendo sin parar acordándome de muchas cosas. Qué recuerdos :')
¿¡Cómo dices que se llama el hermano de Natalia!?
ResponderEliminarGregorz o algo así, pero el diminutivo es complicado no, lo siguiente!
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