Me he levantado hecha mierda. Ho sent mare, no n'hi ha altra expressió. He tenido un día de esos muchos de ira incontrolable que Marina y Javi tan pacientemente soportaron en Estambul. Me levanto, desayuno y me voy hacia la estación de autobuses. Un frío que pela, un autobús lleno de españoles y portugueses que gritan. Un autobús post-soviético (para los que no lo sepan, aquí todas las cosas tienen dos tipos de aspecto: soviético y post-soviético) y la maravillosa nada a ambos lados de la carretera.
A todo ésto, me habían dicho que de ir a Auschwitz era mejor hacerlo sola. Eso, amigos, es una fantochada. Allí estaba yo, llena de comentarios por decir y rodeada de turistas a los que criticar. Nada, no vayáis a Auschwitz solos para disfrutar del silencio y apreciar la quietud de la muerte en armonía con uno mismo, porque ¿cómo vas a hacerlo, si estás rodeado de italianos que gritan?. Auschwitz no es que sea un parque de atracciones, pero vamos, tampoco es un museo.
A los talibanes de la fotografía que vais a criticar esta foto: ya se que si sale el cielo de fondo se leen las letras mejor, pero el arbol tapaba las últimas letras igual si la sacaba desde el otro extremo. Ya se que todos los que han ido a Auschwitz de visita han sacado ésta foto y todas las letras se leen perfectamente. Bueno, HOY NO.
La visita a Auschwitz se puede resumir en dos horas: las que tardas en ver La vida es bella. Visto un campo de concentración, vistos todos. No va a haber nada que no hayáis visto antes en un documental, película o libro. No vais a leer nada que no hayáis leído antes en los carteles del museo. Se va a Auschwitz a presenciar el horror in situ, a poner cara de circunstancias mientras miras el horno y, al salir de la sala, a poner la misma cara frente a los palos donde colgaban a los judíos. Es todo un ejercicio de apariencia. Y los directores del museo saben todo eso, para qué nos vamos a engañar.
Es por ello que, para sacarte la lagrimita de manera segura, se recurre a unas exposiciones localizadas en algunos de los edificios donde estaban los despachos de las SS. En esos museos (yo entré porque encima de la puerta ponía "EXTERMINATION" así grande y bueno, ya se sabe) te enseñan los métodos de exterminio nazi (comentario obvio del día) y salen fotos y bla bla. Luego hay otro que me hace mucha gracia: se llama algo así como "Pruebas empíricas de la masacre practicada a los judíos" y te sacan sus enseres personales apelotonados. Ese tipo de exposiciones sirve para descubrir cosas tan interesantes como que todos los judíos llevaban gafas de luna redonda. Y ahora hablando en serio, no se si esta táctica está más enfocada al martirismo judeopolaco que siempre les gusta tanto sacar a relucir o a hacer constar la masacre a todos aquellos que niegan el holocausto.
Es por ello que, para sacarte la lagrimita de manera segura, se recurre a unas exposiciones localizadas en algunos de los edificios donde estaban los despachos de las SS. En esos museos (yo entré porque encima de la puerta ponía "EXTERMINATION" así grande y bueno, ya se sabe) te enseñan los métodos de exterminio nazi (comentario obvio del día) y salen fotos y bla bla. Luego hay otro que me hace mucha gracia: se llama algo así como "Pruebas empíricas de la masacre practicada a los judíos" y te sacan sus enseres personales apelotonados. Ese tipo de exposiciones sirve para descubrir cosas tan interesantes como que todos los judíos llevaban gafas de luna redonda. Y ahora hablando en serio, no se si esta táctica está más enfocada al martirismo judeopolaco que siempre les gusta tanto sacar a relucir o a hacer constar la masacre a todos aquellos que niegan el holocausto.
Mi conclusión de la visita es que los nazis tenían unos estrategas del copón. No me puedo imaginar un mejor enclave para instalar un campo de concentración que Auschwitz y Birkenau: no había NADA alrededor, están entre dos ríos y para llegar había que atravesar como 5 bosques. Hitler ha subido al tercer puesto de mitos a los que rezaría en caso de tener que dirigir una guerra (por delante siempre están Napoleón y el Tigre del Maestrazgo).*
Como podéis imaginar me sentía FATAL por no estar llorando como todos los demás. Y eso que yo no he visto casi películas sobre el Holocausto. Igual es porque cada vez que veía algo traumático pensaba en Concha, mi profe de historia, diciendo que a los judíos que se portaban mal les mandaban al horno y no precisamente a por pan.
Voy a remarcar algo absolutamente ridículo pero que no me ha dejado de perseguir durante toda la tarde: una mujer que ha entrado al autobús y que tenía más bigote que mi ex-director del colegio. En serio, algo EXAGERADO.
Voy a remarcar algo absolutamente ridículo pero que no me ha dejado de perseguir durante toda la tarde: una mujer que ha entrado al autobús y que tenía más bigote que mi ex-director del colegio. En serio, algo EXAGERADO.
Y claro, yo no podía dejar de mirar. Era hipnótico. Primero porque no sabía si era un hombre vestido de mujer (una chaqueta rosa con peluchones en la capucha no da lugar a equívoco). Y segundo, ¿qué clase de mujer se pone sombra de ojos y no se depila/afeita el bigote?
Podría seguir despotricando, pero creo que mi cupo de pataleos ha llegado a su tope. Nos vemos el sábado :*
* Me van a faltar dedos para contar los enemigos que me voy a ganar por tomarse esa frase en serio.
jajajajaja me parto con tus entradas!! xDDD
ResponderEliminarPD: Soy Iria xD
espero que no se vuelva aburrido ahora que me vuelvo a Valencia! :(
ResponderEliminarPD - reconozco que gracias a tu blog descubrí ELF y ahora soy adicta!