miércoles, 27 de octubre de 2010

Leyendas

Las leyendas en Polonia son una explicación bastante recurrente (a la par que dramática, poética, original y demás adjetivos positivos) para cualquier chorrada. Yo casi que lo prefiero así. La historia original suele ser bastante aburrida. Cracovia tiene bastantes leyendas, y he aquí que he tenido a bien compartir algunas de ellas con vosotros.

El dragón del castillo
No se si sabéis que el nombre original de Cracovia es Kraków, que literalmente significa "la ciudad de Krak". Bajo el castillo de Wawel hay una gruta, donde vivía Krak. El tal Krak era un dragón que se comía a las vírgenes de la ciudad a cambio de no atacar a la gente, incendiar las cosechas y demás cosas propias de un dragón. El caso es que el dragón no escogió un buen país para vivir, dado que las vírgenes en esta ciudad se acabaron llegados a un cierto punto. Me encanta esta parte, porque cuando te cuentan la historia no te dicen que los polacos se hartaron de vivir sometidos a un dragón y de ver como se comía a sus hijas. No. Te dicen que las vírgenes se acabaron. Sin más. Las mujeres polacas, ya se sabe, etc.

Los ciudadanos intentaron matar al dragón de diversas formas. Y he aquí que un jovenzuelo dio con la clave para matar al dragón. El joven aprendiz de carnicero se acercó a la gruta y dejó enfrente un trozo de carne de un tamaño considerable con una ingente cantidad de especias dentro. A los polacos les encantan las especias (el 50% de la comida aquí pica). El dragón salió de la cueva, vio el trozo de carne y se lo zampó. No se paró a sospechar si era una trampa. Una cosa absolutamente normal, oigan: la gente que te ha estado intentando matar te regala un trozo de carne gigante y piensas "oye, qué considerados, les corresponderé con un Cabernet Sauvignon y unas flores". En definitiva, el dragón empezó a notar que el estómago le ardía y salió corriendo de su gruta hacia el río Vístula, que està a unos 100 metros de la cueva. Bebió y bebió hasta que su garganta se mojó tanto que no pudo escupir fuego nunca más [inserte aquí la canción Se le apagó la luz de Alejandro Sanz] y, para más inri, seguía teniendo sed. El dragón murió ahogado en las aguas del Vístula.

A día de hoy hay una estatua enfrente de la gruta. Es un dragón de hierro que tira fuego por la boca cada cinco minutos, llueva, nieve o haga un viento endemoniado. Muchos de los souvenirs de la ciudad son dragones de peluche o efigies de dragón. Más feas que pegarle a un padre.

La estatua del dragón en plena faena.


El trompetista de Rynek
Cada media hora, un trompetista se asoma a uno de los dos campanarios de la iglesia que hay en el centro de la ciudad y toca la misma pieza. Día tras día, hora tras hora. Los turistas aplauden encantados y el trompetista saluda a la multitud (digo multitud porque es una multitud, en esta ciudad los turistas no se acaban NUNCA... sospecho que cuando venga el invierno crudo tendrán que contar a los supervivientes al final de cada tour guiado).

El trompetista saca la trompeta por una de las ventanas verticales que hay en la torre más alta.

La pieza musical se toca en homenaje al cuerpo de bomberos que vigilaba la ciudad cuando los mongoles asediaron la ciudad. La señal de alarma en caso de incendio era esa misma pieza musical tocada por un bombero que subía a la torre y avisaba así a los habitantes para que salieran a las afueras de la ciudad (la ciudad en aquella época no era tan grande... bueno, Cracovia nunca ha sido TAN grande). El caso es que el trompetista que estaba haciendo guardia la noche del asedio vio a los mongoles asentados en el exterior de la ciudad y dió la señal de alarma para que todos pusieran pies en polvorosa. Porque ya sabemos como se las gastan los mongoles. La ciudad se puso en alerta y empezó a vaciarse. Los mongoles se dieron cuenta e hicieron una especie de ataque completamente improvisado a la ciudad. Uno de los arqueros mongoles lanzó una flecha contra la torre y atravesó la garganta del pobre trompetista. Y esa es la razón por la cual la trompeta deja la canción inacabada y se silencia bruscamente todavía a día de hoy.


El cañón de la Jagiellonski
No es una leyenda en el sentido estricto, pero me parece una bonita demostración de cómo el apacible carácter de los polacos cambia cuando se les tocan los cataplines. Son los mismos que vieron hondanadas de panzers invadiendo sus ciudades y que mandaron a la caballería a combatirlos. En resumen, eso no ha sido siempre así. Cierto día, los dirigentes de esta maravillosa ciudad decidieron subir las tasas de matrícula de la universidad en la que yo estoy ahora (Jagiellonski). Los estudiantes, razonablemente enfadados, se fueron al arsenal de la ciudad y robaron un cañón. Esta gente tuvo a bien bombardear la sede del gobierno de la ciudad y no dejar de hacerlo hasta que bajaran el precio de las tasas. Así, sin más.

El cañón permanece en el claustro del Collegium Maius, a modo de recuerdo.

La cabeza de Eros
Esto tampoco es una leyenda, aunque la encuentro un tanto inverosímil. En Rynek hay una esculura futurista que desentona con lo que es el centro histórico. Lo cierto es que es tan fea que desentonaría hasta con un exprimidor de naranjas, creo yo. La escultura en cuestión es de un artista nacido en Cracovia que nunca obtuvo reconocimiento en su propio país. La gente dice que porque durante la ocupación nazi obviamente no era el momento para reconocer a ningún artista. Yo creo que es porque hace las peores esculturas de la historia. En definitiva, el escultor volvió a Polonia cuando el comunismo (o creo que después, pero para el caso no importa) y el ayuntamiento de Cracovia creyó conveniente encargarle una obra para ponerla en su ciudad natal. Al buen señor se le subieron los humos y dijo que, a no ser que la escultura estuviera en el mismo centro de la ciudad, él no se metía en el taller para hacer nada. Yo hubiera dejado las negociaciones ahí, pero por lo visto el alcalde tenía el mismo horrendo gusto que el escultor.

La cuestión es que ahora mismo hay una cabeza gigante, cortada y ladeada, sin ojos, en el centro de la ciudad. Eros bendato, la llamó el artista. Pues bien, los habitantes de esta ciudad ODIAN esa escultura. Y con razón.


No puede ser más fea.

Los únicos que la adoran son los turistas. Se meten dentro y sacan la cabeza por los ojos. Hacen como que la están sonando. Incluso las parejas de novios se hacen fotos con ella. He visto mujeres vestidas de novia meterse dentro para sacarse una foto, ella a través de un ojo y el novio a través del otro. Por otra parte, los polacos le hacen DE TODO. He visto a gente meando dentro de la estatua sólo por darse el gusto de mear en público delante de una comisaría de policía. Hace unos años un grupo de estudiantes robó la estatua y la tiró al río. Dicen que la tiraron de pié y que, por la noche, se podía ver una cabeza flotando bajando con la corriente.


No tengo más historias de la ciudad que contaros, al menos de momento. Este finde me voy a Varsovia, así que ya sabéis el tema del próximo post!Justificar a ambos lados

viernes, 8 de octubre de 2010

Krákow, una aproximación leve

Colgué fotos en Facebook sobre las cosas que iba viendo y eso. En todo caso, voy a intentar explicar un poco cómo es la ciudad y todas esas cosas que a mi madre le gustan tanto. Todavía no tengo dotos excesivamente bizarras, así que pido perdón a todos aquellos que se habían ilusionado con ello (la próxima vez será, amiguetes).

Inspirada por Marina, me decidí a coger un mapa y pintarrajear con paint:

Hagan clic para ampliar, señoras, no tengan miedo.

A Marina las cosas hechas con Paint le gustan mucho.

No es que sepa con certeza si las prostitutas rusas están de camino a mi casa. El otro día Adam, un erasmus que vive a dos calles de mi casa, erró su camino de ida a la Galería Krakowska y se encontró rodeado de repente de simpáticas señoritas rusas que, al parecer, esperaban a alguien y no tenían mucho frío. No es que tenga nada en contra de las señoritas que esperan a alguien, pero bueno, creo que Patryk se sentiría orgulloso de mí.

El hecho de que haya dos universidades señaladas no es indicativo. Escogimos las asignaturas planeando tener los campus cerca de casa. Eso que hay señalado son los campus de Sociología, Estudios Americanos, Estudios Judíos y de otro que ahora mismo no recuerdo.

Como podéis observar, Cracovia se encuentra circunvalada por dos anillos: uno verde y otro gris. El verde es un parque circular que se hizo donde antes estaban las murallas. Sólo queda un trozo de la muralla sin echar abajo, y es la parte por la que entra el aire polar. Dejaron la muralla para que frenara el viento ruso. La otra versión es que dejaron la muralla porque a las mujeres, al ir a misa en esa parte de la ciudad, se les subía la falda y se les veían las braguitas.


Qué porte. Qué estilo. Qué elegancia.

Yo vivo justo en el segundo anillo, que es una avenida/circuito de velocidad, y no sale en el mapa porque està cortado. Los polacos conducen como si fueran todos Kubica. Y no parece ser cosa sólo de ésta ciudad, dado que Gattu está en Varsovia y dice exactamente lo mismo. Hoy, yendo al súper, he visto como un cochecillo recorría 500 metros marcha atrás cruzando una rotonda en sentido contrario. El sentido del peligro está ausente en la personalidad de estos seres. Además, en las avenidas NO HAY SEMÁFOROS. Imaginad la calle Colón sin semáforos, con pasos de zebra puestos a la buena de dios. Lluís dice que es una apuesta de los polacos por el civismo. Yo opino que un buen día decidieron que tenían población de sobra. Vivo en una avenida y cruzar la calle significa arriesgar tu integridad. Hay que esperar a que se junten en la acera unas 15-20 personas para crear una especie de escudo humano visible a 800 metros (debido a la velocidad de circulación) para poder pisar el asfalto y no morir.

Los polacos también tienen cosas en las que demuestran una mentalidad claramente más avanzada a la nuestra, como el hecho de que no usan bolsas de plástico. Pero eso se compensa observando la ratio de borrachos que puede haber en la calle un martes cualquiera a las 7 de la tarde.

El castillo de Wawel. Visita NO recomendada. No tiene nada dentro.

Tenemos una especie de norma en este país. Hay una ecuación que se cumple todos los días. De no ser así, la ciudad implosionaría o sería devorada por los peces mutantes del Vístula. La regla es:

Todos los días en las calles de Cracovia se observarán los siguientes personajes:
1. Una mujer vestida de novia.
2. De una a cinco monjas/monjes/curas,
3. De una a dos personas con equipaje.
4. Una ambulancia (las ambulancias de Cracovia suenan MUY ALTO).

Yo quiero añadir una mujer embarazada, pero no me dejan.

Son muchas las peculiaridades de los polacos, pero de momento esas son las más obvias. A lo largo de estos meses iré comentando más cosas, por supuesto. Además os tengo que hacer un informe sobre mis compañeros de piso y también otro post hablando sobre las asignaturas que tengo, porque algunas son de lo más hilariante.

pożegnanie!

martes, 5 de octubre de 2010

La llegada

Tras retrasos en los vuelos, la esperada tardanza en despegar de Ryanair, el desastre en el trasbordo (una larga espera en Londres) y una llegada a Cracovia cuando ya eran las 11 de la noche, el taxista nos llevó a un hostel muy cerca del centro y que probablemente sea el que recomiende a todos los que vengan a verme. No es que no los quiera en mi casa, es sólo que no quiero que nadie duerma en el suelo.

El hostel se llama Kadetus, y está en la misma calle que el palacio arzobispal de Cracovia. Desde allí todo parecía estar cerca. En realidad lo está, pero después de pasarse muchos días pateando la ciudad en busca de un piso cualquier trayecto me parecía una eternidad. Lo cierto es que luego, cuando nos trasladamos a la residencia, la cosa cambió bastante.

Pasamos de poder ir al curso de Polaco a pie a tener que ir en tranvía + un trayecto relativamente corto. La residencia se llama Piast. Estuvimos allí cuatro días, hasta que encontramos el piso. No se estaba mal: las habitaciones son dobles y el baño es compartido entre cuatro personas (un baño por cada dos habitaciones). Claro, no está mal para pasar unos días. Sólo de imaginar que tenía que compartir una cocina con todo el pasillo me quería morir. Cuando llegamos descubrí que había gente allí que llevaba un mes haciendo un curso intensivo de polaco - el curso de lenguas minoritarias que oferta la UE cuando te dan una erasmus. Yo llevaba media semana haciendo un cursillo de mierder y ya me quería morir...

El Survival Polish Course estuvo bien. Conocimos a la mayoría de los amiguetes allí y aprendimos a decir el nombre de las frutas y verduras en polaco, además de decir las cosas que nos gustan. Puedo decirle a un polaco aleatorio que me gusta nadar, y eso es algo que me llena de gozo. Además, la profesora se tronchaba con nosotros. Cualquier palabra que decíamos estaba bien. Incluso cuando cada uno de nosotros la pronunciaba de un modo totalmente diferente. La pobre se ganó el cielo.

Mientras estuvimos en Piast fuimos conociendo a los erasmus. Lo cierto es que el ambiente estaba bien, quitando el hecho de que la gente que estaba allí ya se conocía desde hacía un mes y nosotros nos sentíamos un poco intrusos. Con el tiempo fue llegando más gente que también estaba yendo al curso de supervivencia y ya la cosa empezó a ir a mejor. El problema de vivir en una residencia mientras buscas piso es LA HISTERIA. Conoces a alguien y el tema de conversación es, invariablemente, el piso. Encuentras a gente que está pagando un pastón por unos metros cuadrados inverosímiles. La gente que lleva allí un mes te dice que todavía no tiene piso y te quieres morir. Pero lo que no te dicen es desde cuándo empezaron a buscar. Vaya panda de histéricas. Pretendían encontrar piso en dos días.

En ese momento, obviamente, salió mi vena vaya panda de inútiles, cómo se nota que nunca han estado de erasmus. Es una vena un poco chorra, porque es obvio que la mayoría de la gente no hace las cosas como yo y se van de erasmus una sola vez.

Y creo que eso es todo. Cuando tenga más tiempo haré una nueva entrada quejándome sobre el tiempo, las fiestas erasmus, el sistema de registro de la universidad y la manía de los polacos de poner pepino y pepinillos A TODO. Y yo que pensaba que al volver de Estambul ese problema se solucionaría -.-


PD- Me parece normal que os preguntéis qué narices es una zapiekanka. Una zapiekanka es ésto:



Y sé que todos pensais que es un nombre bastante chorra, pero tenía presión para hacer el blog, presión porque mi hermana me está haciendo el banner y tenía que escoger un diseño acorde con el banner y presión por escoger un buen nombre. Decidí prescindir de la presión por escoger el nombre y... bueno, zapiekanka a secas estaba ya cogido. Le añadí una 'h' al final porque queda más cool (¿?).

Y sí, algún día pondré fotos y eso.

viernes, 30 de octubre de 2009

Cumhuriyet Bayramı

Ayer 29 de octubre, aparte de ser el cumpleaños de mi madre, también fue el día de la República. Se celebra la firma de la Constitución y la disolución formal del Imperio Otomano.

Lo dicho, ayer hubieron bastantes celebraciones en toda Estambul en honor a su patria y tal. Durante toda una semana tuvimos tres barcazas militares ancladas en el Bósforo. Qué segura me sentía yo, seguro que si alguien intentaba robar en mi casa lo volaban de un pepinazo. También llenaron las calles de banderas, fotos gigantes de Ataturk (parecía ésto 1984...) y la gente llevaba antorchas por las calles. Lo juro.

La universidad organizó una velada en la calle Bagdad, donde iban a concentrarse para cantar y celebrar este día, etc. Nosotros, como somos así de reshulones, pasamos de ir. Y menos mal. A las cinco y media cogían el ferry para ir a Kadiköy los de la uni. A las siete quedábamos portugueses y españoles en la azotea de la uni para ver los fuegos artificiales. Un poco antes nos llamó Kasim diciendo que habían interrumpido la circulación de ferrys en el Bósforo hasta las nueve. Todos los de la universidad estaban encerrados en Kadiköy, sin poder salir. Sin poder ver los fuegos ni el desfile por el mar. La sensación de EPIC WIN era bastante intensa. Southies 1, resto de la europa considerada civilizada 0.

Eso es el puente de Ortaköy en pleno apogeo de luces. La terraza de al lado es la de los profesores.

El castillo fue bastante espectacular. Había varias barcazas dispuestas a lo largo de la mitad del Bósforo, y de ellas salían fuegos artificiales, de modo que todo el canal estaba lleno de palmeras de luz. Claro que no tuvo musicalidad alguna ni terremoto final. Supongo que el día que contraten a Caballer lo petará.

Aunque creo que el video es más explícito que cualquiera de mis explicaciones:




Después de los fuegos nos fuimos a casa de los portugueses a cenar. Fue una bonita velada: cenamos, jugamos a oroscupopugu un rato y estuvimos contando chistes alemanes.

Si nadie hace el primo la foto no tiene gracia xD


BREVES

1. Se acerca la semana de los midterms. MIEDO.

2. Creo que ya está.

lunes, 26 de octubre de 2009

ESN Turkey Train Station Party

El viernes fue la que se suponía que iba a ser la fiesta del año. Sin discusión. Los de la Erasmus Social Network alquilaron la estación de tren de Sirkeci (la más importante y antigua de la parte occidental) y montaron una fiesta allí.

La idea no estaba mal. Nos dijeron que aproximadamente mil erasmus estarían allí (prácticamente todos los de Estambul). Juntaron a todos los de la Galatasaray, la Bahçeşehir, la Bilgi, la Istanbul Üniversitesi, la Marmara, la Sabançi, la Yildiz, la Yeditepe, la Kadir Has, la Işic, la Beykent… vamos, todas las universidades más importantes con mayor representación erasmus estaban allí.

La fiesta empezaba a las 9,30 (SÍ, increíble, lo se). Yo cené a las siete y media o así y a las ocho pasaron a recogerme para ir a casa de Paul, Evelien y Stephan a beber algo. Luego fuimos a casa de Salva (cariñosamente apodada “la comuna”) y vimos que no había intención de irse hasta pasadas unas horas. De manera que el grupo inicial (España, Holanda y parte de Italia) partió hacia la estación de tren. Pillamos dos taxis y, a los dos minutos, se paran en paralelo. Se ve que acordaron darnos vueltas sin ton ni son por callejuelas de Beşiktaş, por eso de que somos guiris y no nos enteramos de nada. Cuando ya llevábamos 7TL en el taxímetro aparecimos en Dolmabahçe Cd. Para que nos entendamos, al palacio de Dolmabahçe se llega en cinco minutos andando desde donde estábamos. Y cuando llegamos a la Sirkeci le pagamos al taxista sólo la mitad del trayecto. Donde las dan, las toman. Hombreyá.

Cuando llegamos allí nos vimos el panorama. Imaginad una estación de tren tomada por hombres turcos. MUCHOS hombres turcos. Entramos y todo el mundo hablaba turco. Y eso que los que no eran erasmus tenían que pagar 25TL para entrar… Entramos a la estación, pillamos las consumiciones y nos encontramos a gente de nuestra universidad. Y no nos separamos de ellos en casi toda la noche. La estación de tren se convirtió en un territorio hostil donde:

- En el momento estabas con un grupo enteramente de chicas, otro grupo enteramente de turcos te asediaba. De hecho, nuestra coordinadora institucional (que también estaba allí) tampoco se libró.
- Hacer una cola de menos de media hora para ir al baño de chicas era imposible. Tuvimos que entrar al de los chicos, y dando gracias de que siempre que entrábamos había alguien que conocíamos.
- Ninguna de nosotras se podía quedar sola NUNCA.

De todos modos nos divertimos igualmente. Con las surcoreanas es imposible no pasarlo bien, y además hubo reencuentro de españoles y conocí a otros muchos otros españoles que rondaban por allí (por cierto, seis o siete chicos y dos chicas sólo). Casi preferíamos estar en los andenes de la estación hablando con los demás a estar dentro, donde el calor era mortal.

Como iba diciendo, el hecho de estar en territorio hostil no impidió que nos los pasaramos bien...

A las dos y media acabó la fiesta y nos fuimos al puente del Gálata, donde la fiesta mejoró por enteros. Esta vez sólo los erasmus fuimos a un bar donde se podía bailar libremente y eso, aunque aun así nos pasamos el rato sentados al borde del mar, charlando y gambiteando. A mitad de la noche nos comimos un bocadillo de pescado de esos que venden en Eminönu con los informáticos y nos fuimos a casa.

En definitiva, esta fiesta sólo ha servido para que la imagen que tenemos de los turcos se degrade bastante. Me daba igual que la fiesta fuera un campo de nabos (“sausage party” en términos alemanes) mientras supieran mantener las formas. Y la mayoría de ellos se comportaron como si nosotras fuéramos carroña. Que vale, que a algunas les gusta que esto vaya así (cierta polaca se pasó toda la noche rodeada por cuatro turcos y mira, más feliz que una perdiz), pero de verdad, yo los hubiera echado a todos de allí a chorretazos de ácido sulfúrico. Fue una gran lástima, porque se suponía que era una fiesta para reunir a todos los erasmus, hacer amigos y pegarnos la fiesta entre nosotros… y lo único que había era turcos buscando cacho con un inglés que rozaba la desolación humana (sí, me acuerdo de Primo). De hecho, el grupo español paralelo estuvo unido toda la noche y los españoles de la Bahçeşehir fuimos incapaces de volvernos a cruzar con ellos, de tanta gente que había. Al final casi se conoce a más gente maja turca yendo de fiesta a cualquier bareto que acudiendo a las fiestas organizadas.

La foto del día: Salva completamente en su salsa y nuestra coordinadora erasmus a la izquierda
(imaginad a Bonet de fiesta, please)

Y ya, no escribo más porque por menos prohibieron YouTube en este país.


BREVES

1. El miércoles es el día de la República. Están engalanando la ciudad con pancartas, banderas, guirnaldas, luces… De hecho incluso hay gente que vende banderas turcas por las calles. Yo todavía no estimo tanto a este país como para tener una bandera. Lo siento en el alma.

2. El domingo tuvimos un bonito Fenerbahçe-Galatasaray QUE NO VIMOS. Y bueno, en Valencia la gente sabe que cuando insisto más de tres veces en una cosa es por algo. Y siempre suelo tener razón. Ahora la gente de aquí ya lo sabe

3. Tengo un examen de economía política internacional en una semana y media… Si no la apruebo en castellano, ¿qué les hace pensar que la aprobaré en inglés? :S

miércoles, 21 de octubre de 2009

Transporte (II)

Seguimos con este tema, porque si algo tiene en demasía Estambul es transporte público. Y aun así, nunca es suficiente.


Ferry (IDO)

Visto desde la foto parece muy estable. PARECE.

Hay como una saturación enorme de ferrys en el Bósforo. Te puedes encontrar desde ferrys que van desde Beşiktaş hasta Üsküdar en 6 minutos (de una orilla a la de enfrente) o los que duran casi 20 minutos como el de Kadiköy- Beşiktaş. Eso sí, todos valen 1,5 TL (no llega a un euro por viaje). Los hay realmente absurdos, como el Beşiktaş-Bebek o Beşiktaş-Ortaköy… esos sitios están a cinco paradas de bus o incluso puedes ir andando. Pero bueno. Cada mañana cruzan el Bósforo animaladas de personas en estos bichos. Dentro tienen cafetería y baños. Los baños no son muy recomendables a no ser que uno sea amante de las emociones fuertes, porque son baños agujero style (para los ribarrojeros, Set Aigües antes de la reforma de los baños style) y todavía recuerdo la cara que pusieron las señoritas polacas la primera vez que vieron uno en tierra firme… como para arriesgarse a ello en un ferry. El último suele salir a la una de la madrugada, y el primero a las seis.


Minibús
Hola, la muerte te espera en forma de parachoques incrustado en el cerebelo.

Suelen estar en Anatolia (parte asiática). Recorren un circuito (siempre el mismo) pero con el atractivo de que, si lo ves llegar, puedes pararlo donde quieras. Como un autobús de línea pero con las paradas a placer. Los que conducen esto suelen estar igual de locos que los conductores de taxi o dolmuş, pero el riesgo añadido es que el tráfico en Anatolia suele ser MUCHO peor. La primera vez que fuimos en un cacharro de esos era IMPOSIBLE beberse un frapuccino en su interior. Y no había casi tráfico. Vale un poco más caro (casi 2 TL).


Taxi del mar (Deniz Taksi)

Y el puente de Ortaköy de fondo, tan reshulón él.

Es una lanchita pequeña y cubierta. Tiene como seis asientos, y te subes y le dices a qué parte de la costa quieres ir. Y te llevan. Suele ser cómodo cuando llevas a varias personas de visita y quieres visitar un lugar en concreto de un modo rápido.


Metro
Click para ampliar, aunque se que tampoco os interesa demasiado.

Sí, Estambul tiene metro. Pero va por zonas realmente extrañas. Suele ser útil cuando tienes que ir al aeropuerto Ataturk o al Çevahir (el mejor centro comercial de Estambul, de momento), pero sólo se usa en momentos puntuales. El metro no tiene una red muy tupida, y por ejemplo la parada más cercana a Beşiktaş es Kabataş (veinte minutos andando). Además, las paradas están muy espaciadas entre sí y no resulta muy funcional para moverse en plan turista. Resulta útil si se quiere ir a Levent, a Ikea, a Mecidiyekoy, a la estación central de policía (me sé de memoria el trayecto ya…) o al estadio del Galatasaray. El sistema es igual que en todos los lados, pero el trasbordo se paga. Cuesta 1,5 TL también.


BREVES

1. Mañana partido de fútbol... Turkish people vs. the rest of the world xD

2. Ya soy legal! Tengo un permiso de residencia con mi nombre (bien escrito), los nombres de mis padres y que acredita que estoy soltera.

3. Ver todos los libros que me tengo que leer me resta horas de vida. Cada vez que los reviso me da un minisoplo al corazón. Verdaderos tochacos para asignaturas de un semestre :(

sábado, 17 de octubre de 2009

La administración pública turca, o la casa del terror

Antes de llegar a Turquía nos hacen firmar una declaración jurada que dice algo así como “antes de un mes me sacaré el permiso de residencia”. Bueno, yo empecé los trámites ayer. Y más o menos vengo a contaros cómo funciona todo aquí a través de este trámite.



Para empezar, tienes que coger cita en internet. La gafada de turno tuvo que aguantar que el sistema se colgara justo cuando estaba intentando imprimir los documentos oficiales, de manera que todo se complicó. Mrs. Sornosa tuvo que hacer de tripas corazón para pedirle a la persona que peor le cae de la universidad que revisara su cita y que intentara averiguar su número de registro. Primer paso: DONE.



Tenía la cita el día 16 a las 15,15. Como no tenía los papeles que debía haber impreso, tenía que estar dos horas antes para sacarlos. Llego dos horas antes de mi cita prevista. Nadie habla inglés. No entendemos ninguno de los carteles en turco. Guay. Le mando un mensaje a Javi preguntando dónde narices se saca el permiso de residencia. Tras un çay de una hora con Kamila en un bar de los aledaños me contesta, y bajo una lluvia torrencial volvemos a la comisaría. Edificio A piso 1. Pues no era tan complicado…



Subimos al piso y el de información nos dice que esperemos, y se va a buscar a alguien que hable inglés. In the meanwhile, Johann Wald intenta ligar con nosotras. Nos llevan a una ventanilla donde un hombre (llamémoslo Malo Ruso de James Bond) nos dice en un inglés un tanto extraño que los estudiantes tienen que esperar hasta las 5 para hacer el permiso de residencia. “Para qué nos citan entonces a las 14,30?”, pregunta Kamila. “Bilmiyorum”, contesta el Malo Ruso. Le explico que yo tenía que estar dos horas antes de mi cita para arreglar lo de los papeles de todos modos, y que si me lo puede hacer ahora. Nos dice “Esperad a que acabe de hacer unas cosas y os atiendo”.



Como esto es un tochopost y si no hay fotos nadie lee, pongo ésta de dos señoritas aplicando azúcar en el çay al borde del Bósforo.



Esperamos a que el Malo Ruso Ocupado consulte su perfil de Facebook y, cuando acaba, nos llama a la ventanilla. Me da un post-it donde pone Tehsin 16.10.2009 15.15’de öpronim amaçli y mi número de registro. Y con un cuño que, por lo visto, lo convierte todo en oficial en este país. Basta con cuñar gorülmüştür en un papel cualquiera y ya se convierte en los tres papeles que tenía que imprimir para que me dieran el otro. Me dice que lo lleve a la reprografía de la policía. Y lo llevo. Pero los de reprografía me dicen que nanay (otro post irá dedicado a todos los trabajadores de reprografías del mundo, que nos odian). Coge el post-it y escribe Randevu pasaport bilfileri ile giriligin bulunamadi diyor ve çikti alomiyoryz (vamos, algo que tampoco entiendo). Y lo escribe en mi post-it cuñado, que es oficial. Voy otra vez a ver al Malo Ruso (esperaba algo de indignación por su parte, el pizpireto ese había escrito en su papel oficializado) y dice “aaaaaaaah”. Escribe el formato de la plantilla de impresión y nos vuelve a mandar a reprografía. Allí el pizpireto de detrás del cristal dice “aaaaah” también y me manda a una ventanilla en un lateral, un tanto siniestra. De hecho, habían dos papeleras. En Estambul NUNCA hay papeleras en NINGÚN SITIO. Y en la ventanilla lateral un jugador de WoW estándar* me toma los datos. Estuvo a punto de registrarme (por tercera vez) como Sarnosa Compas. Y me dan el papel mágico con el que ya puedo sacarme el permiso de residencia.



Salimos Kamila y yo de ese infecto lugar en dirección a la cafetería de la policía. Al salir del bloque A nos encontramos a las nórdicas (representación total: Dinamarca, Suecia y Noruega) que iban tan felices ellas a sacarse el permiso. Les decimos que hasta las cinco nada, y se vienen con nosotras a la cafetería. Dos horas o así de espera, lloviendo a raudales y con Dina enferma. Yupi.



Aquí cuatro estudiantes de Políticas en la clase que no existe, con el profesor que no existe y con un horario también inexistente (Turkish I)



Cuando se hacen las cuatro y media decidimos que ya basta de té y nos dirigimos al edificio. Allí unos cientos de estudiantes esperaban para coger turno para hacer su gestión. Es decir, dos colas: una para el número, otra hasta que te toque el número. Una vez con el número nos sentamos en unos sillones que había en la sala de espera. Y ya saben ustedes lo que dicen: cuanto más cómodos son los asientos de una sala de espera, más te tienes que preocupar. Y sí, allí estuvimos cuatro horas más esperando nuestro turno. Y aún dando gracias, porque Berat y el resto de la gente llegaron justo a las cinco y se quedaron veinte números más atrás que nosotras.



A la hora de estar esperando Berat nos compró galletas. Marie se durmió. Las escandinavas empezaron a contar sus anécdotas y los españoles contábamos las nuestras.



A las dos horas empezamos a adivinar las nacionalidades de la gente que también estaba allí. Marina propuso una conga. Propuesta desechada. Llamamos a Kasim porque habíamos quedado con los informáticos para cenar en Kadiköy (parte asiática), y a la hora a la que íbamos a salir ya no habrían ferrys. Nos pregunta a qué ritmo va la gestión. Javi dice “a nosecuantas personas por cuarto de hora”. Kasim saca la cifra y se oye desde el teléfono “ARE YOU TELLING ME THAT YOU’RE GOING TO STAY IN THE POLICE STATION FOR 400 MINUTES???”. Malditos ingenieros y su manía de calcularlo todo.



A las tres horas una negra le dio un susto a Javi porque se asomó de repente a través de una puerta. Descubrimos que los baños oficiales eran agujero style y decidimos ir a cenar la peor cosa que nuestro estómago ha conocido nunca.



A las cuatro horas empezamos a cantar. Primero los españoles (eso siempre) y luego las alemanas. Primero canciones de los Beatles y luego de los Gipsy Kings. Minou empezaba a hablar con la comida. Christina se fumó medio paquete de tabaco. Dina se dedicó a comer todo lo que le dábamos porque claro, está enferma, tiene que comer galletas saladas (WTF?). Marina volvió a proponer la conga y sólo obtuvo dos votos en contra.



Intenten distinguir en esta foto a portugueses de turcos y de españoles... xD





Yo tenía el número 349. Cuando le tocó a Kamila (el 348) nos pusimos a aplaudir, a silbar, a vitorearla, etc. Toda la comisaría se nos quedó mirando. Eran las nueve y media, una hora bastante intempestiva en Estambul. Luego todos los estudiantes empezaron a hacer lo mismo con sus respectivos. Luego entré yo entre vítores y aplausos. Doy los papeles en la ventanilla y el policía se pone a pasarlos a la base de datos…



Ira

Ira

Mucha ira



Ya había puesto mis datos cuando pedí hora para hacer la gestión. ¿Tan difícil es informatizar las cosas en este país?** Tras un cuarto de hora cuñó mil veces mi papel mágico, grapó las fotos de carnet que Ezra tan cuidadosamente me había dado en el papel y me dijo que ya está, que vuelva el lunes para pagar y que vuelva el martes para recogerlo.



Ganas de matar. La comisaría está en Fatih. Yo vivo en Beşiktaş. De modo que me toca volver dos veces más, esta vez sin perder horas de clase.



Y luego metro, tranvía y caminata hasta casa. Ducha, dolmuş y Taksim. Ritim Roof y de nuevo a casa a dormir.











* Sí, lo era. Ya se que los lectores de este blog que hacen cosas de esas no lo parecen, pero es que a éste se le veía de lejos.



** Otro post para la tecnología en Turquía y la reflexión de por qué todos en este país tienen el mismo tono de móvil (el que viene por defecto de Nokia o el de Samsung).





BREVES



1. Ya tengo la ropa de invierno. Me ha llegado justo a tiempo, empezaba a hacer frío por aquí de noche. Ahora tengo que comprarme perchas xD

2. Justo la semana que más gestiones he tenido que hacer (en correos, en la policía, en la casa) mi compañera de piso está ausente, por Ankara o qué se yo. Menos mal que todo ha salido bien, porque estoy harta de decir turkçe yök.

3. En ocasiones financio cédulas islámicas cuando compro nocilla de dos colores y adana.